Melilla pide al Gobierno que lleve ante la justicia a los marroquíes que atacan a la policía española

Diario Sur, SUR, 06-11-2012

El Ejecutivo de la Ciudad pidió ayer al Gobierno de España que emprenda «acciones legales» contra los delincuentes que apedrean a la policía española desde el lado marroquí de la frontera. Daniel Conesa afirma que, al margen de los «contactos diplomáticos» que están manteniendo ambos países, hay que dar un paso más para que incidentes como el que ayer volvió a repetirse se erradiquen de una vez por todas. El portavoz asegura que la policía de Marruecos «no tiene excusas» para no detener «inmediatamente» a quienes utilizan la tierra de nadie para agredir a los agentes españoles.

Conesa asegura que aunque los ataques de ayer fueron de menor intensidad, siguen siendo «igualmente graves». El portavoz insiste en que, además de tratar el asunto a nivel diplomático, hay que exigirle a la policía marroquí que detenga a los delincuentes que tiran piedras desde allí.

También apuesta el Ejecutivo de Melilla por pedirle al Gobierno de la Nación que emprenda acciones legales contra esos delincuentes. Daniel Conesa asegura que la Ciudad Autónoma está dispuesta a apoyar ese tipo de iniciativas para evitar que lo ocurrido vuelva a repetirse.

En cuanto a otras posibles medidas, como el cierre total de la frontera, el portavoz del Ejecutivo asegura que esa no es una solución porque agravaría el problema. Tampoco cree Conesa que sea sensato responder con la fuerza a los ataques que se reciben desde el otro lado de la frontera.

Por último, y respecto a si la última Reunión de Alto Nivel ha sido un fracaso para los intereses de Melilla, el portavoz explicó ayer que al margen de esa cumbre los ministerios de ambos países mantienen contactos periódicos de los que salen medidas concretas. Conesa aboga por avanzar en ese sentido y por cumplir los compromisos.

La Jefatura Superior de Policía de Melilla, por su parte, aclaró ayer a través de una nota de prensa que los agentes cumplen con el Acuerdo de Buena vecindad entre España y Marruecos y que esa observancia no es contraria, en ningún caso, a la necesidad de garantizar la seguridad en el tránsito fronterizo.

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