Marruecos mira para otro lado con las pateras del Estrecho
La ruta marítima, que estaba controlada desde el 2005, se reactiva ante la pasividad de Rabat
El Periodico, , 05-11-2012Primero fueron los desembarcos en los peñones; luego, los asaltos a las vallas de Ceuta y Melilla; y últimamente, un goteo casi diario de pateras, a menudo precarias barcas hinchables, simples -y peligrosísimos- juguetes playeros. El drama de los simpapeles jugándose la vida para llegar a España ha vuelto al primer plano. Y eso solo puede ocurrir si Marruecos lo permite. Es innegable que las relaciones hispano-marroquís han entrado en el camino de la normalización, pero aun así “la inmigración irregular sigue siendo un instrumento que Rabat usa como medida de presión para obtener réditos de tipo económico”, admiten fuentes diplomáticas españolas.
“Marruecos lleva años actuando como gendarme de la Unión Europea (UE) en el control de los flujos migratorios, pero esta responsabilidad tiene un coste. Y ese coste puede llamarse acuerdo de pesca u otro tema de su política interna”, manifiestan por su parte fuentes oficiales melillenses. Precisamente los próximos jueves y viernes Rabat debe emprender la negociación con la UE del nuevo acuerdo de pesca, después de que la prórroga del protocolo anterior fuera paralizada por el Parlamento Europeo el pasado febrero.
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