TOLOSA
S.O.S. Racismo propone una comida de domingo especial y diferente
En torno a la mesa, podrán conocerse familias de culturas distintas. La comida del programa 'Bizilagunak' se celebrará el día 18 de noviembre en casa de una de las familias y se hará lo mismo en otros siete países europeo
Diario Vasco, , 30-10-2012¿Cuántas veces paseando por la calle nos preguntamos qué historia se esconde detrás de ese senegalés, por qué habrá venido aquel otro portugués o cuáles serán las costumbres que rigen la vida de esta colombiana? Las personas extranjeras, quizás, piensen algo parecido y se planteen cómo les gustaría hacer aquí nuevos amigos o cuáles serán nuestras costumbres y tradiciones. Sin embargo, apenas nos comunicamos entre personas de culturas y razas diferentes. No existe un espacio común en el que relacionarnos y resolver esas curiosidades que de vez en cuando nos pasan por la cabeza.
S.O.S. Racismo, a través del programa ‘Bizilagunak-La familia de al lado’ propone para ello una alternativa divertida, cercana y muy efectiva: una comida de domingo especial y diferente para conocer el mundo que está a la puerta de nuestra casa. Familias de Tolosa y de otras localidades de Gipuzkoa tendrán la oportunidad de reunirse el 18 de noviembre, a las 14.00h, en torno a una comida familiar en casa de la familia que decida ser la anfitriona. Se estima que puedan participar 120 familias en 60 encuentros como mínimo. Simultáneamente harán lo mismo en Portugal, Chequia, Eslovaquia, Hungría, Malta, Bélgica e Italia.
En esta iniciativa podrán participar familias (entiéndase por familia toda aquella unidad que así se considere a sí misma, sean quienes fueren sus integrantes: madres solteras, parejas homosexuales, heterosexuales, con o sin niños, abuelas con nietos… y no importa si es una relación directa o indirecta) que tengan curiosidad por conocer otras familias de culturas diferentes.
En cada encuentro participará un dinamizador. Una persona que conocerá con antelación y contactará a las dos familias que vayan a participar en una comida. Será su referente. El domingo del encuentro, acompañará a los invitados a casa de los anfitriones, hará las presentaciones, romperá el hielo… y comerá con ellos. Por eso, desde el momento que una familia se apunte, un dinamizador se pondrá en contacto con ella para recoger unos datos básicos como profesión o trabajo, aficiones, alergias, etc. y lo más importante, si quieren invitar a su casa o ser invitados. ¿Qué mejor símbolo de bienvenida y apertura que en la propia casa y en torno a una comida?
La familia anfitriona será quien cocine, preferiblemente algún plato típico de su país de origen. Entre tanto, el dinamizador llegará con la familia invitada, hará las presentaciones y comenzará la fiesta. Mientras los niños y niñas juegan, los adultos podrán conversar y pasar un buen rato saciando su hambre y su curiosidad. De momento, ya se han apuntado algunas personas como la jueza Garbiñe Biurrun (dinamizadora) o Jonan Fernádez.
Romper estereotipos
«Somos muchas las personas autóctonas o extranjeras a las que nos gustaría dar el paso del acercamiento pero no encontramos el espacio o la oportunidad», expresaba Anaitze Agirre, de SOS Racismo, durante la presentación del evento. «Lo hacemos,-continuaba- porque creemos que el contacto personal y directo, y las nuevas experiencias son la mejor manera de abrir nuestra mente y romper estereotipos y prejuicios que todos tenemos en mayor o menor medida, especialmente cuando se trata de personas de origen y cultura diferente. De hecho, a menudo, nuestros hijos van al cole con niños de otros países pero no sabemos nada sobre esas personas».
Los organizadores opinaban que conocer gente nueva y pasar un rato con ellos, aunque sea durante una comida, puede reportarnos momentos muy agradables y positivos. «Muchas personas autóctonas que no tienen oportunidad o no saben cómo hacer para conocer a personas extranjeras o viceversa, tienen en ‘Bizilagunak’ la excusa perfecta para saciar su curiosidad. Comprobar de primera mano que tenemos cosas diferentes y otras muchas en común. Pasar un rato divertido conociendo otras costumbres, comprobando que tras los ojos rasgados o de la piel coloreada o pálida, hay maneras de sentir similares, si nos tomamos el tiempo de ir más allá del primer contacto superficial. Pero si hemos llegado hasta aquí y estamos sentados alrededor de una mesa con quienes en un primer momento son perfectos desconocidos, es porque queremos ir más allá… ¿o no?», se preguntaba Anaitze, precisamente porque en los encuentros de otros países se han consolidado muchas amistades.
De postre, una fiesta en el Kursaal
En una comida tan especial, no podría faltar un postre de lujo. El 25 de noviembre se encontrarán todos los participantes en el auditorio del Kursaal para compartir la experiencia vivida y poner de manifiesto, una vez más, la oportunidad de enriquecimiento personal y colectivo que supone una sociedad diversa que promueve relaciones solidarias y respetuosas. Este será el acto de este año de Gipuzkoa Solidaria III, con el apoyo del Gobierno vasco y de los Fondos Europeos para la Integración de ciudadanos.
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