La policía irrumpe en una fiesta musulmana en la que se mataban corderos sin permiso

Las Provincias, M. C. SÁNCHEZ / J. C. MARTÍNEZ | ALICANTE, 27-10-2012

La Policía Local de Alicante disolvió ayer a unos 300 musulmanes, en su mayoría de origen magrebí, cuando celebraban en un gran descampado del barrio de Villafranqueza la ‘Aid al Adha’ o Fiesta del Cordero, según informaron fuentes de esta fuerza de seguridad.

Los agentes y técnicos de la Concejalía de Sanidad levantaron actas administrativas, que no conllevan sanción económica, para advertir a los asistentes de que esta práctica infringe las normas higiénico – sanitarias de la Comunitat que regulan el sacrificio de animales destinados al consumo humano.

Decenas de familias se habían congregado en un olivar cercano a un polígono industrial para matar una treintena de corderos y cabritos por el rito coránico.

Los musulmanes de todo el mundo celebran cada año esta tradición, que conmemora la obediencia ciega que mostró el profeta Abraham hacia Dios cuando éste le ordenó matar a su hijo, aunque luego perdonara su vida a cambio de la de un cordero. Esta festividad, la más parecido en el Islam a la Navidad cristiana, se celebra 40 días después del final del Ramadán.

A mediodía de ayer, tras recibir varias llamadas telefónicas donde se alertaba del matadero improvisado, una decena de patrullas de la Policía Local se personó en el lugar de la celebración.

A su llegada, los agentes se encontraron con una veintena de animales que pendían de las ramas de los árboles y habían sido ya decapitados y desangrados. Los fieles, de hecho, estaban empezando ya a despiezarlos con cuchillos para poder asarlos y comérselos.

Según las fuentes consultadas, los participantes carecían de documentos que acreditaran la procedencia del ganado y tampoco contaban con autorización del propietario del terreno. Además, vulneraban otras normas autonómicas com o la presencia obligatoria de un veterinario.

En la zona se desplegaron también varias dotaciones del Cuerpo Nacional de Policía en previsión de posibles altercados. Aunque se registraron momentos de tensión y algunos de los inmigrantes se mostraron un tanto exaltados, la operación policial acabó sin incidentes.

La Policía Local requirió la presencia de un camión para trasladar el ganado muerto. No obstante, al final, solo un cordero fue requisado. Los restantes fueron devueltos a sus propietarios después de que éstos se responsabilizaran de los animales por escrito.

Fabián, uno de los musulmanes que participaba junto a su familia en la celebración de Villafranqueza, aseguró que el problema se había resuelto «con diálogo» y admitió su «ignorancia» sobre la normativa sanitaria.

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