De reina 'hip hop' a sierva de Alá
La cantante de rap con más éxito de Francia abandona su carrera musical para cuidar de su marido Aziz y su hija Myriam tras abrazar el islamismo
El Mundo, , 22-10-2012La reina francesa del hip hop más famosa deja la música para dedicarse a su hija y a las obras de caridad. A los 32 años y tras haber vendido millones de copias, la cantante Diam’s ha tomado esa decisión tras convertirse a la religión musulmana. Lo acaba de anunciar en TF1, ante 5,7 millones de telespectadores estupefactos.
La excusa era presentar su libro Diam’s: la autobiografía, firmado con su nombre auténtico, Mélanie Georgiades, que sus padres le pusieron cuando nació en Nicosia en 1980 al ser bautizada en el catolicismo.
La ex estrella acudió al plató con velo y un traje amplio que la cubría de la cabeza a los pies. Irreconocible sin maquillaje ni joyas, la diva renegada habló de su conversión al Islam, relacionándola con la renuncia a seguir cantando y sus planes de consagrarse a la fundación que preside.
Creada en 2009 tras un viaje humanitario a África, Big Up Project es «una organización filantrópica para la protección de los niños desfavorecidos en el continente negro que financia centros de acogida para jóvenes con problemas», de que Diam’s es la principal contribuyente, puesto que le cedió todos los beneficios de su cuarto álbum, SOS, número uno en el Hexágono.
«Mi Francia no es la misma que la vuestra, no os gusta el mestizaje y por eso no os respeto» canta, en una de sus letras. Pero antes de esta metamorfosis, la autora del éxito Ma France à moi había tenido una trayectoria ascendente en la competitiva y muy masculina escena del hip hop galo, llegando a situar su tercer trabajo, Dans ma bulle, como el más vendido de 2006 en el país, con 2,6 millones de ejemplares despachados. No está nada mal para una niña crecida en Orsay, un suburbio parisino, a donde se trasladó desde Chipre con tres años junto a su madre recién divorciada.
Sumergida en la cultura hip hop de los 90, a los 15 años dejó de estudiar para emular a sus adorados NTM y adoptó el sobrenombre artístico de Diam’s, en alusión a los diamantes «impenetrables que no pueden ser rotos más que por otro diamante». Desde entonces, ha publicado cuatro elepés de estudio y otro en directo donde se mezclan los ataques políticos a Nicolas Sarkozy o Marine le Pen a quien dedicó el duro tema Marine, con el orgullo de clase o la reivindicación feminista, en un estilo que recuerda a Bebe o La Mala Rodríguez.
La vida intensa de las giras, los trastornos emocionales y el dinero fácil, unidos a la floja acogida de Lilli, canción en la que defendía el velo, terminaron por sumergirla en una depresión, de la que ha salido salvajemente transformada. Adiós a aquella chica liberada de banlieu, devota de la priva y la hierba, que lucía pantalones caídos mostrando el tanga. Ahora vive con su compañero Aziz y su hija Myriam, acude a la mezquita de Gennevilliers, no bebe y ¡no concede entrevistas a hombres! «Quiero partir para volver convertida en alguien de bien, porque vengo de lejos», cantaba en T.S. Pues voilà.
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