TENÍA ANTECEDENTES
Detenida por robar 6.000 euros en joyas en la casa de Getxo donde trabajaba
Fue localizada porque suministró sus datos a la casa de empeño en la que vendió las alhajas
El Correo, , 04-10-2012Una mujer fue detenida ayer por la Ertzaintza en Getxo, acusada de haber robado joyas valoradas en más de 6.000 euros en la casa donde trabajaba como asistenta. La sospechosa, de 47 años y nacionalidad boliviana, tenía antecedentes por hurtar en otra casa donde también había sido empleada. En este caso, la arrestada sustrajo los objetos poco a poco. La dueña de la vivienda ya había notado la ausencia de algunas piezas con anterioridad, así que denunció los hechos el 26 de septiembre en la comisaría local. En los últimos meses ‘volaron’ de su hogar hasta tres pulseras y una sortija, que la asistenta se llevó en «tres viajes».
Las indagaciones de la Ertzaintza acabaron por confirmar que la sospechosa era la autora del robo de las piezas, tal y como verificaron los agentes encargados de la investigación. De hecho, la empleada se dirigió a puntos de compraventa de oro para desprenderse de las alhajas sustraídas. Allí suele requerirse la identidad de quienes empeñan sus objetos de valor, así que los agentes pudieron verificar que los registros apuntaban a esta mujer como la vendedora de los objetos que en realidad pertenecían a su empleadora. «Este tipo de casos se han incrementado en Getxo», reconocieron fuentes policiales. Actualmente, la Ertzaintza investiga varios casos similares, en los que los propietarios de las viviendas han echado en falta algunas joyas sin que haya indicios de que alguien penetrase en sus domicilios por la fuerza.
Justificar la propiedad
Por ello, recomiendan tomar precauciones si el servicio no es de confianza. Una de ellas es no mostrar nunca las joyas a las empleadas nuevas y guardarlas en lugares discretos. «Conviene hacer fotos de estos artículos, aunque sea con el móvil», explican. Esto sirve para mostrar aquellos que más tarde se echan en falta en las casas de empeño y corroborar si los han vendido allí, o para justificar su propiedad.
También se aconseja especial atención a las personas mayores. «Hay mujeres que, por su edad, casi no salen a la calle o apenas utilizan sus joyas. Las tienen guardadas y, en algunos casos, ni siquiera controlan si están en el mismo sitio». Estas fuentes policiales recomiendan por ello «comprobar periódicamente» si los anillos, pulseras, collares y relojes siguen donde estaban.
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