Edición Cataluña

Los jueces llevan a Albiol al banquillo por xenofobia contra los rumanos

El alcalde se reafirma en las críticas vertidas y dice que no dará «ni un paso atrás»

El Mundo, , 14-09-2012

JORDI RIBALAYGUE / Badalona
Emulando a una partida de pimpón,
el enredo judicial en el que el
alcalde de Badalona, Xavier García
Albiol, se metió al incluir una fotografía
de una pancarta burda contra
los gitanos rumanos en un panfleto
no deja de botar de un lado
para otro. La denuncia por el díptico
presuntamente xenófobo y las
declaraciones que el entonces aspirante
a la Alcaldía vertió en varios
medios de comunicación parecía
agua pasada, pero la Audiencia de
Barcelona ha ordenado reabrir de
nuevo la causa contra el popular,
como ya instó dos días después de
que el edil venciera en las municipales
de 2011.
En esta ocasión, la diferencia es
que el auto dicta que se procese a
Albiol. Así pues, el trámite no se
desvanecerá en la fase de instrucción,
de donde nunca ha pasado.
No hay posibilidad de réplica, por
lo que el caso se enjuiciará y el alcalde
de Badalona se sentará en el
banquillo, imputado por los presuntos
delitos de incitación a la discriminación
y al odio y difusión de
informaciones injuriosas por razones
de etnia, ambos tipificados con
posibles sanciones y pena de prisión
en el código penal.
La resolución responde al recurso
que SOS Racisme interpuso
después de que la titular del juzgado
de instrucción número 2 de Badalona
archivase las diligencias al
enmarcar los comentarios de Albiol
dentro de la libertad de expresión.
A la apelación, se adhirió la
Fiscalía, que interrogó al edil más
polémico del PP catalán en octubre
de 2010 durante una investigación
incoada por los mismos hechos,
que ICV denunció en aquel momento.
Por contra, la Federación
de Asociaciones Gitanas se retiró
del pleito.
Aparte de descolocar a Albiol –
«no me gusta el auto, estoy triste»,
declaró ayer–, la resolución de la
Audiencia censura las apreciaciones
con las que el dirigente del PP
ha igualado a buena parte de los
romaníes que residen en Badalona
con los hurtos y el vandalismo,
unos reproches que apenas ha rebajado
desde que ocupa la Alcaldía
y que le han merecido críticas desde
amplios frentes, también dentro
de sus filas.
«Las explícitas y concretas alusiones
transcritas, además de representar
objetivamente un ataque
a la dignidad personal y al honor
de todos los miembros del
colectivo concernido, por el solo
hecho de su pertenencia, permiten
radicar en ellas un mensaje claramente
incitador a la discriminación
y al odio», se lee en la resolución.
Asimismo, el tribunal califica
de «exceso» las intervenciones
de Albiol cuando ganó fama en la
oposición por lanzar críticas descarnadas
en las que «identifica como
origen principal» de la inseguridad
que el PP percibe en Badalona
«a un grupo étnico concreto
[gitanos] y de un origen nacional
determinado [Rumanía]». Incrustado
dentro del argumentario que
los magistrados urden, la Audiencia
alude a las condenas por expresiones
xenófobas del ex líder
del xenófobo Frente Nacional
francés, Jean Marie Le Pen, y de
Daniel Féret, un político ultraderechista
belga.
El parecer de la Audiencia disgustó
al alcalde, que improvisó
una respuesta algo impetuosa, en que coló la demanda de que «si es
posible, habría que enviar a su casa
» a los extranjeros que delincan.
Aunque previno de que iba a
ahorrarse opinar sobre el contenido
del auto, no se tuvo que ser
muy perspicaz para interpretar al
alcalde, a quien el enfado le condujo
a no reprimirse la valoración.
«Todo el mundo sabe que
hay problemas de seguridad, se
sabe quién los provoca pero parece
que no se puede decir quién
los causa», reprochó Albiol, que
se reafirmó en todo, incluso en lo
que el propio auto le recrimina.
«Que el 0,3% de la población de
Badalona sea responsable del
25% de las detenciones quiere decir
que tenemos un problema»,
arguyó el alcalde, sin dejar a dudas
de que se refería con unos datos
de 2010 a los gitanos rumanos,
diana frecuente de sus diatribas,
aun eludiendo citarlos. A la
vez, el popular, que avisó de que
no dará «ni un paso atrás» pese a
la imputación, envió un mensaje
implícito a los jueces: «Algunas
personas deberían salir de sus
despachos y palacios y pisar la
calle. La realidad es más cruda de
lo que creen».
Albiol volvió a dar muestras de
que piensa que el triunfo en las
urnas validó su estrategia – «no
estaré tan desencaminado si los
más afectados apoyaron de forma
mayoritaria y abrumadora mi candidatura
»– y remató: «La única
dignidad y honor que se pisa es
los de los vecinos que no pueden
salir a la calle. Es el único honor
que me importa».

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