Los Mossos se despliegan en Sabadell para contener la tensión entre chinos y gitanos
El dueño de un bar, de origen asiático, mata a un hombre al repeler una agresión.
El País, , 14-09-2012Decenas de agentes de los Mossos d’Esquadra tuvieron que desplegarse anoche en el barrio de la Plana del Pintor, en Sabadell, para contener la tensión provocada por una reyerta que acabó con la muerte de un hombre de unos treinta años y etnia gitana a manos del propietario del bar Barón, de origen chino, en la calle de Vinhamala.
Según fuentes de la investigación, el crimen ocurrió alrededor de las 20.30. Tres personas, entre ellas el fallecido, entraron a esa hora al bar con actitud agresiva por causas que anoche investigaba la policía. El dueño del local, que fue detenido poco después por los Mossos, cogió un cuchillo con el que agredió a los tres hombres. Uno de ellos se desplomó y los servicios de emergencias no pudieron hacer nada para salvarle la vida pese a las repetidas maniobras de reanimación. Las dos personas que le acompañaban resultaron heridas en la pelea y anoche se desconocía su paradero, explicaron fuentes del entorno del suceso. Los Mossos detuvieron a una segunda persona supuestamente implicada.
Los momentos de mayor tensión se produjeron minutos después de las nueve de la noche, cuando más de 200 familiares y amigos del fallecido se agolparon frente al bar con actitud agresiva. “Empezaron a tirar piedras y gritar en la puerta”, contó X. Q., de 21 años, que vive en la zona. Esto obligó a los Mossos d’Esquadra a desplegar varias furgonetas y decenas de agentes para evitar nuevos enfrentamientos entre los dos grupos.
El alcalde de Sabadell, el socialista Manuel Bustos, se trasladó de inmediato a la zona y medió entre vecinos y visitantes para calmar la situación. Según varios vecinos, el hombre muerto y dos amigos llegaron procedentes de otro bar de la zona donde ya habían protagonizado incidentes. Tras la agresión, el dueño del bar se encerró en su local a la espera de que llegase la policía. “¡Te vamos a quemar el bar!”, gritaban en el exterior los allegados del fallecido, según presenció X. Q. La víctima mortal, según varios vecinos, trabajaba de mediador con la comunidad gitana en una piscina municipal de la localidad.
Minutos después de medianoche, curiosos y vecinos seguían cerca del bar, fuertemente protegido por un cordón policial. La policía teme ahora que se pueda producir una venganza en los próximos días.
(Puede haber caducado)