«Tres detenidos por robo con violencia no pueden quedar libres en un día»

El Correo, JOSÉ DOMÍNGUEZ jdominguez@elcorreo.com, 07-09-2012

Agentes de la Ertzaintza destinados en Bilbao revelaron ayer su malestar por el «frustrante» resultado que está obteniendo su trabajo en la búsqueda y detención de los autores de robos con violencia en la capital vizcaína. Tras confirmar un «repunte» de este tipo de casos, lamentaron que los jueces permitan la «inmediata» puesta en libertad de los presuntos autores. «Tres detenidos no pueden estar en la calle apenas un día después de ser puestos a disposición judicial», criticaban.

Según reconocieron, la situación empieza a hacer mella en la moral de los efectivos que patrullan la villa día y noche, aunque no haya mermado su implicación – ayer en diez minutos varias patrullas realizaron tres identificaciones, un robo por el método del tirón cerca de Atxuri y otro en un local en Santutxu – . Se sienten frustrados especialmente tras el intenso dispositivo desplegado en las últimas fechas. Constatada la proliferación de sujetos que recurren a la fuerza para robar a viandantes, especialmente de edad avanzada y sobre todo bolsos y cadenas de oro, el Departamento vasco de Interior optó por aumentar la seguridad con más personal y logró identificar a 23 presuntos autores de estos delitos, «confirmados fotográficamente por las propias víctimas». Sin embargo, apenas un día después de arrestar a tres de ellos los agentes volvieron a verlos pasear «tranquilamente, aunque alguno acumula más de 30 arrestos por casos similares. Y eso que no hablamos de hurtos, sino de robos con violencia tipificados como delito y, por tanto, que pueden conllevar la pena de prisión».

«Se está creando una alarma social entre la ciudadanía y la Justicia debería tomar cartas en el asunto porque cuesta mucho trabajar viendo que los jueces no apoyan tu trabajo», recriminaron. En su opinión, los juzgados no están recurriendo «con la constancia necesaria a potestades a su alcance como es la prisión preventiva». Y están convencidos de que medidas como esta tendrían un triple efecto: «Demostrar al vecino que la denuncia realmente logra el objetivo deseado, facilitar que el número de robos descienda – son conscientes de que hay más delincuentes que los ya identificados, pero subrayan que su reincidencia «es más que patente» – y que estos sujetos reduzcan su actividad ante la amenaza real de cárcel, porque la realidad es que ahora se sienten impunes a nuestras intervenciones».

«Se ríen a la cara»

Los ertzainas aseguraron que sus compañeros de la Policía Municipal comparten este planteamiento. Una afirmación que ratificaron los propios vecinos. «Cuando les hemos exigido mayor presencia o medidas para reducir la delincuencia en la zona, tanto los agentes de la Policía autonómica como de la Guardia urbana nos han confesado sentirse maniatados: de un lado intervienen ‘hasta donde les dejan sus responsables’ y de otro empiezan a sentir que los ladrones se les ríen a la cara cada vez que los detienen porque saben que van a volver a la calle en apenas unas horas», lamentaba una vecina de García Salazar.

Los agentes, en ese sentido, consideraron que el problema podría reconducirse notablemente con una mejor coordinación interinstitucional y entre las fuerzas de seguridad. Y pusieron varios ejemplos, según sus propias palabras, de sencilla ejecución y efectividad «inmediata». «Dado que un gran número de los detenidos son de otras nacionalidades, la Policía Nacional debería colaborar más con los juzgados, ya que muchos son además ilegales que tendrían que pasar por la oficina de Extranjería», exigieron. Además, en los casos que ya son juzgados, a veces se conmutan las penas por la salida de España, «pero a los cuatro días vuelven a entrar con otro nombre sin que nadie haga nada».

En su opinión, las administraciones públicas también podrían contribuir a la mejora de la efectividad policial. Por ejemplo, a través del control de las ayudas sociales. «Hay que exigir a los beneficiarios contraprestaciones y, sobre todo, colaboración, porque no puede ser que sigan cobrando este dinero mientras amparan a ‘sin papeles’. Hay que regularizar todo eso».

Su propio cuerpo tampoco quedó exento de las críticas. Los ertzainas apuestan por incorporar a nuevos efectivos para optimizar unos tiempos de respuesta que, además, aseguran que se han visto perjudicados con la centralización de las llamadas de emergencia. «A veces tardamos más de siete minutos en atender una alerta, cuando el ladrón sólo necesita tres para desaparecer».

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