APUÑALAMIENTO EN BAKIO

Ingresa en prisión el detenido por apuñalar a la pareja de Bakio

La Ertzaintza centra sus esfuerzos en hallar el cuchillo utilizado en la agresión

Diario Vasco, M. RODRÍGUEZ y J. GARCíA | BILBAO, 06-09-2012

El joven brasileño de 32 años acusado del apuñalamiento de una pareja en Bakio (Bizkaia), ha ingresado en la prisión de Basauri a las siete de la tarde de este miércoles, tras prestar declaración ante el juez de Gernika durante varias horas, según han informado fuentes del Departamento vasco de Interior.
De forma previa, agentes de la Ertzaintza han registrado su domicilio en Bakio y, aunque han recogido algunas evidencias, no han hallado el arma con el que, supuestamente, cometió el intento de homicidio. El detenido ha comparecido ante el juez a las once de la mañana y ha ingresado en el centro penitenciario de Basauri a las siete de la tarde.
El joven fue detenido el pasado lunes en su domicilio de Bakio acusado de ser el presunto autor del apuñalamiento de la pareja. Los hechos tuvieron lugar sobre las cuatro y media de la madrugada del viernes al sábado, cuando de forma repentina un varón asaltó a la pareja, que iba caminando por la carretera que une las localidades de Bermeo y Bakio, y les atacó con un arma blanca antes de darse a la fuga.
En busca del cuchillo
El cuchillo empleado en la agresión es una de las piezas determinantes que le falta a la Ertzaintza para esclarecer por completo el brutal ataque que sufrieron los adolescentes bilbaínos Maider y Borja en la madrugada del pasado sábado, cuando regresaban a pie al centro de Bakio después de participar en la romería de Eneperi. La recuperación del arma blanca podría ser crucial a la hora de demostrar ante el juez que el único detenido hasta la fecha, un ciudadano brasileño de 32 años, residente desde hace casi un lustro en la localidad costera, es el responsable del doble intento de homicidio del que le acusa la Policía autonómica varios testigos le sitúan en el escenario del suceso. El móvil del asalto tampoco está claro. Al parecer, ni hubo intento de robo ni medió discusión alguna.
Según ha podido saber este diario, los investigadores han centrado sus esfuerzos de las últimas horas en buscar la navaja que penetró en el pulmón izquierdo de Maider y que a punto estuvo de provocarle la muerte. Por fortuna, la joven, de 18 años, fue atendida de urgencia por una enfermera que se encontraba por casualidad en la zona, siendo evacuada en estado muy grave al hospital de Cruces. Ayer, la herida abandonó la Unidad de Reanimación y fue trasladada a planta, donde evoluciona «de manera favorable», informaron fuentes sanitarias. Su novio, que sufrió diversas heridas de menor gravedad al intentar protegerla, se encuentra en casa desde el pasado domingo.
A estas horas, la Ertzaintza sigue sin haber encontrado el cuchillo esgrimido por el criminal. El rastreo en los alrededores de la carretera de la costa ha sido intenso desde el sábado. El paraje ha sido peinado sin éxito en varias ocasiones por agentes especializados en la recogida de pruebas. La presencia de acantilados y la maleza podrían haber facilitado las cosas al responsable del apuñalamiento a la hora de deshacerse del arma.
Tras la enésima búsqueda palmo a palmo, en la tarde de ayer se levantó finalmente el cordón y la vigilancia que limitaba estos días el paso por el escenario del ataque. Esta circunstancia permitió a la Cruz Roja limpiar los restos de desechos sanitarios que habían quedado esparcidos por el lugar tras practicársele a Maider y Borja las primeras curas. Se retiraron jeringuillas, gasas y apósitos manchados de sangre.
Indignación
Entretanto, en Bakio los ánimos están más calmados, aunque la conmoción aún es palpable. Las buenas noticias que llegan desde el hospital de Cruces han servido para mitigar la indignación, que quedó patente el pasado lunes en la concentración que tuvo lugar frente al Ayuntamiento. La noticia de que Adiel A. había sido imputado por lo sucedido no sorprendió a muchos de los vecinos. Varias personas que le han tratado le definen como una persona «tímida», «solitaria», «violenta cuando bebe» y que acostumbraba a «molestar a las chicas del pueblo».
El joven llegó a la localidad costera hace cuatro años. En el municipio turístico se reunió con su hermano, que le ayudó a conseguir diversos trabajos temporales. Estuvo empleado en el club Kiroleta, en una bodega de txakoli y en diversos bares. El pasado domingo, pocas horas antes de su detención, negó haber sido el autor del ataque.

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