La Ertzaintza arresta en Bakio a un joven brasileño por el apuñalamiento de la pareja de adolescentes

El presunto agresor de Borja y Maider, que sigue grave en el hospital, había declarado como testigo 18 horas después del ataque

El Correo, JOSU GARCÍA, 04-09-2012

El ciudadano brasileño, Adiel A., presunto autor del apuñalamiento de la pareja de Bakio continúa en estos momentos en dependencias policiales de Gernika a la espera de pasar en las próximas horas a disposición judicial, según ha podido saber elcorreo.com. El sospechoso ya había sido interrogado por la Policía autonómica 18 horas después del incidente. Entonces fue trasladado a la comisaría de Gernika en calidad de testigo. Ayer, sobre las cuatro y media, el sujeto volvía a entrar en un coche patrulla, aunque esta vez como acusado de un delito de intento de homicidio. Los investigadores creen ahora que Adiel fue el responsable del ataque con arma blanca perpetrado a las cuatro y media de la madrugada en la carretera de la costa que conduce a Bermeo.
Maider y Borja, de 18 y 17 años y residentes en Bilbao, fueron brutalmente atacados en la madrugada del pasado sábado por un individuo que blandía una navaja en la noche, cuando regresaban de la romería de Eneperi, un evento que pone fin a los festejos veraniegos en la tranquila localidad costera. La chica, que por fortuna recibió los primeros auxilios por parte de una enfermera que se encontraba de vacaciones en la zona, continúa aún hospitalizada en estado grave, con un pulmón perforado y una arteria dañada, mientras que su novio está ya en casa.
El joven brasileño negó a EL CORREO el pasado domingo su participación en los hechos. En conversación telefónica con este diario, el detenido reconoció haber acudido al festejo, pero dijo no estar relacionado con lo sucedido. «Yo ni siquiera fumo», se defendió, en alusión a que, según habían relatado a la Ertzaintza los adolescentes heridos, su agresor comenzó a lanzarles cuchilladas, sin mediar palabra, tras pedirles un cigarrillo. El ahora arrestado también se situó fuera del escenario del asalto: «Además, bajé por la general», añadió.
Aunque apenas han trascendido detalles de la investigación, parece ser que la descripción facilitada por varios testigos ha sido clave a la hora de estrechar el cerco sobre el presunto autor del doble apuñalamiento. Entre los testimonios figura el de un hombre que socorrió a la pareja y que vio a una persona visiblemente nerviosa conducir una motocicleta por la zona. La vivienda en la que reside el brasileño comparte piso con otras dos parejas, a la entrada del municipio, muy cerca del frontón ha permanecido vigilada desde el mismo sábado. En la mañana de ayer, según varios vecinos, el despliegue era «muy importante».
Uno de los aspectos que los agentes deberán ahora precisar es el móvil o los motivos que condujeron al joven de 32 años a acuchillar a Maider y Borja. Algunas personas que estuvieron en la romería apuntan a que estuvo «molestando a chicas» en el transcurso del evento, aunque no ha trascendido si se acercó a la adolescente de 18 años y al menor de edad.
«Nunca miraba a la cara»
Adiel A. es un vecino de Bakio que no pasa desapercibido. Algunos de los residentes que le han tratado a lo largo de los cuatro años que lleva en la localidad costera coinciden en esbozar el perfil de una persona «solitaria», «tímida» y que, pese al tiempo que lleva en Euskadi, tiene mucha dificultad para hablar en castellano. También describen a un joven problemático, «sobre todo cuando bebe». «Ha tenido incidentes en algunos de los trabajos por los que ha pasado», explica un hostelero. El joven ha desarrollado diferentes empleos temporales: desde recoger vasos en bares y pubs hasta operario de mantenimiento del club Kiroleta, pasando por temporero en una explotación de txakoli o jardinero en casas particulares. Actualmente, y tras un altercado en uno de los negocios donde realizaba diversas labores, se encontraba en el paro. «Llevo tres meses sin ocupación», declaró a este diario el domingo.
Fuentes municipales, por su parte, aseguraron que no constan antecedentes en la Policía Municipal, pero sí afirmaron que en los últimos años había estado involucrado en varios «jaleos» que se saldaron sin detenciones. Tuvo una disputa con su hermano, que había llegado a Bakio antes que él. «Eran como la noche y el día: uno, trabajador y serio; el otro…», apunta una de las fuentes consultadas. «Nunca me dio buena espina porque no te miraba a la cara», añade.

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