La policía que controla las pedanías

La Verdad, I. R., 02-09-2012

Los agentes de la UPROL efectúan un control en la entrada norte de la ciudad. :: PACO ALONSO / AGM

Son ocho agentes que patrullan siempre en grupo a bordo de cuatro vehículos. La labor disuasoria y preventiva es su función primordial. Se trata de la UPROL, la Unidad de Prevención y Respuesta Operativa Local de la Policía, y su misión es recorrer y vigilar los 96 kilómetros de que consta, de punta a punta, el amplio término municipal de Lorca. «Es de los más complejos de España para controlar, por la extensión y por sus innumerables vericuetos», afirma convencido el sargento responsable de la unidad, Marcos Andreo. «El GPS es una maravilla, pero no nos vale porque el campo no está cartografiado».

El verano se ha saldado con 11 detenidos y 15 intervenciones relacionadas con el tráfico de drogas. Los puntos más sensibles para esta unidad, donde más suelen actuar, es en las carreteras secundarias que utilizan como vías de escape los que han cometido cualquier delito y las entradas a la ciudad donde interceptan los vehículos sospechosos.

Precisamente los controles en puntos estratégicos son su principal baza y se han realizado en los tres últimos meses 360. Así detuvieron el martes a tres personas en la pedanía de La Escucha por un presunto delito de robo de cable de cobre. Los agentes inmovilizaron 160 kilos de este material en el maletero del vehículo en el que viajaban una mujer de nacionalidad lituana y dos hombres de origen rumano. Por su apariencia, el cobre formaba parte del cableado eléctrico de los pozos de extracción de agua de riego.

También a través de un control detuvieron hace pocos días a dos personas de origen africano que llevaban en el vehículo billetes tintados para practicar el timo del ‘wash wash’ que consiste en ofrecer a la víctima una gran cantidad de papeles negros asegurando que son billetes de curso legal protegidos por un tinte para permitir su paso por las aduanas sin despertar sospechas. «Al parecer los timadores procedían de Alicante y querían extender el timo por esta zona», dice el sargento de la UPROL.

Los agentes prestan especial atención a zonas industriales donde tienen contacto directo con la seguridad privada. Los alcaldes pedáneos y los presidentes de asociaciones de vecinos son también una excelente fuente de información porque «nos dicen cuando hay conflicto en una determinada zona. Esa relación funciona perfectamente y es fundamental para nosotros», señala Andreo.

Intervención compleja

Una de sus intervenciones más difíciles este verano fue en una fiesta organizada por los ‘antisistema’ en la que participaron más de 150 personas procedentes de distintos puntos de la Región, que se reunieron en un local de la diputación de Río. «Nos avisaron los vecinos de que estaban armando mucho ruido». Una vez allí, los agentes se encontraron a los jóvenes completamente encolerizados. «Nos insultaron y querían agredirnos».

Las distintas unidades que estaban de guardia fueron a echar una mano «cuando supieron que la cosa se calentaba». Los ‘antisistema’ pincharon la rueda de uno de los vehículos policiales con una navaja y al final, «tras un momento de tensión en que no sabíamos cómo iba a quedar aquello, logramos reducir y detener a dos de ellos», confiesa el agente.

Las plantaciones intensivas de marihuana también son muy frecuentes en la huerta. En los últimos dos años, desde que existe esta unidad policial, «hemos desmantelado una decena de plantaciones». La última fue en abril en una operación conjunta con la Guardia Civil. Aprehendieron 65 plantas de cannabis en un invernadero clandestino en el interior de una vivienda de Ramonete. Dos de los detenidos este verano estaban relacionados con el tráfico de drogas. En este caso se les intervino heroína en roca.

Las fiestas en pedanías son otra de las misiones fijas de la unidad debido a que se producen grandes concentraciones de gente. «Suelen ser problemáticas porque son habituales los conatos de peleas». Según Andreo, «es importante nuestra presencia disuasoria para evitar conflictos».

Delincuencia organizada

También fueron localizadas entre junio y agosto ocho personas pertenecientes a grupos de delincuencia organizada. Cuatro de ellas fueron detenidas en La Hoya y presentaban numerosos antecedentes por robos con fuerza. Las otras cuatro integraban un grupo dedicado a cometer estafas y hurtos en comercios.

Según el sargento, no hay unas pedanías más conflictivas que otras, «depende del momento», y ya no es tan frecuente la ocupación de viviendas abandonadas en el campo por inmigrantes, sobre todo de origen magrebí como sucedía hace unos años. No obstante, siguen dándose casos. «Detectamos hace unos días una vivienda en Tercia en la que identificamos a tres personas por un presunto delito de defraudación de fluido eléctrico. La vivienda no reunía las condiciones de salubridad y habitabilidad y derivamos el caso a Urbanismo y Servicios Sociales».

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