tijeretazos en sanidad
"Tenemos miedo a enfermar"
Los inmigrantes advierten de que tendrán que dejar de comer si tienen que pagar por ir al médico porque no pueden acceder a la tarjeta sanitaria
Deia, , 31-08-2012Senegalés alex eguagie Nigeriano
bilbao
Los que no tienen los papeles en regla no encuentran trabajo, y si no cotizan no les dan la tarjeta sanitaria y sin tarjeta no les prestarán atención en la Seguridad Social". Ese es el bucle en el que se encuentran los más de 150.000 inmigrantes en situación irregular que se encontrarán sin atención sanitaria a partir de mañana tras la decisión del Gobierno de Rajoy de retirarles la tarjeta sanitaria y cobrarles, por tanto, la asistencia médica.
De momento, los inmigrantes que viven en la CAV aseguran estar tranquilos por un lado pero no ocultan su preocupación por lo que pase en un futuro muy próximo. Osakidetza ha prometido no retirarles la tarjeta sanitaria pero les horroriza pensar que algún día se les pueda exigir el pago del servicio.
Un grupo de inmigrantes africanos y de América Latina señalan a DEIA que la negación de la asistencia sanitaria sería retroceder a cuando abandonaron sus ciudades de origen buscando mejor calidad de vida. Por ello, se resisten a creer que alguien que necesite atención médica no la va a obtener por el hecho de que le falta la ya tristemente famosa tarjeta sanitaria.
teresa abeso micha, guinea (1969) Lleva 20 años residiendo en Bilbao. Ella no tuvo problemas de adaptación, es residente con todos los papeles en regla, pero está un poco preocupada porque en un viaje que hizo a Guinea perdió las tarjetas de Osakidetza, la de ella y la de su hija. Al regreso solicitó nuevas tarjetas y solamente le han entregado la de la niña, mientras que de la suya no sabe nada, y eso le preocupa. “Voy a reclamar, pero voy a esperar un poco”, señala la guineana y añade que le extraña el retraso tan grande porque no hay ningún motivo para que Osakidetza se demore tanto en entregarle una nueva tarjeta.
Esta mujer guineana advierte de que los que están todavía sin regularizar su situación se encuentran muy preocupados y tienen miedo a "ponerse enfermo y no tener dinero para pagar la seguridad social y los medicamentos, así como por el pago que, “según comentan” tendrán que hacer si quieren ser atendidos en los centros de salud. Después de reflexionar sobre los inconvenientes que tal actuación va a ocasionar en el colectivo de los que no tienen toda la documentación en regla, cree que no es justo que se pongan impedimentos para tener derecho a la sanidad, cuando es un colectivo en el que muy pocos trabajan, por lo que los recursos son escasos.
mamadou diallo, senegal (1985) Llegó a Bilbao procedente de Asturias y todavía está acomodándose a la nueva ciudad. Cree que ha acertado con venir a Euskadi, ya que aquí es muy numerosa la colonia senegalesa y confía en encontrar un trabajo por lo que ya se ha apuntado en Lanbide para hacer un curso de formación. A Mamadou Diallo le parece muy mal que pongan condiciones para atender a una persona que necesita atención sanitaria, porque puede haber una enfermedad contagiosa y si no le curan puede contagiar a los demás. Y apostilla: "Si cuidamos a animales ¿por qué no vamos a cuidar a las personas? se pregunta en voz alta.
alex eguagie, níger (1975) Este nigeriano tiene todos los papeles en regla, y además tiene trabajo, por lo que no tiene problemas con la tarjeta sanitaria, pero en su opinión es una barbaridad que a uno que no tenga todos los papeles en regla se le deniegue la tarjeta, porque “esas personas se pueden poner enfermas de la misma manera que lo hacen los que tienen la famosa tarjeta”, reflexiona.
concepción león, Bolivia (1972) Esta boliviana llegó a la capital vizcaina hace dos años procedente de Valencia, donde utilizó la Seguridad Social cuando acudió a dar a luz a su hijo, que nació prematuro y con problemas de salud. Ella asegura que ha tenido que ir solamente una vez al médico por culpa de unas manchas oscuras que tiene en la cara y afirma que la experiencia no fue muy positiva porque “el médico no me hizo ni caso”, recuerda con amargura.
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