La nueva cara de Ereite

La Asociación multicultural vuelve a la acción con energías renovadas. Esta nueva etapa de Ereite pretende recuperar su actividad, ofrecer nuevas ideas y ser más accesible

Diario Vasco, AINHOA CALLEJA | TOLOSA., 26-08-2012

Tras un período de descanso y de reorganización, la Asociación de intercambio multicultural Ereite vuelve a ponerse en pie con nueva directiva. El hondureño Mateo Sánchez, la británica Paula Fleming y la tolosarra Rosa Cívico forman parte de la nueva dirección, que desborda entusiasmo y empeño por reflotar la Asociación en esta nueva etapa.

No dudan de la magnífica labor que ha realizado Ereite durante los últimos siete años, en los que se han vivido etapas de intensa actividad. Pero al mismo tiempo, reconocen la necesidad de reactivar la Asociación, después de un año en el que ciertamente «se desinflaron las fuerzas».

El pasado mes de junio, la nueva directiva organizó una jornada de puertas abiertas en su local del barrio San Esteban. La cita obtuvo tal éxito que en un solo día se asociaron 38 personas de casi otras tantas nacionalidades diferentes, entre ellos, varios tolosarras.

«En primer lugar queremos retomar uno de nuestros objetivos principales: el apoyo y la orientación a las personas recién llegadas», expresa Mateo Sánchez, vicepresidente de Ereite. «Nos encargamos de guiar a las personas, les ayudamos a normalizar su situación y a conocer las diferentes instituciones a las que se pueden dirigir. Resulta de gran ayuda para asentarse, establecerse e iniciar una nueva vida en Tolosa». «Sobre todo – añade Paula Fleming, secretaria de la Asociación – en estos momentos, que nos afectan a todos, en los que parece haber cada vez más barreras que superar para salir adelante. Por ello, creemos que para el recién llegado no tiene precio el encontrarse con un grupo de personas que le dé el ‘ongi etorri’».

La importancia del ocio

Las actividades de ocio suponen otra de las facetas primordiales en la labor de Ereite. «Tengamos en cuenta, – comenta Paula – que muchos inmigrantes se desplazan solos, dejando atrás a su familia, sus hijos, sus amigos… y cuando llegan aquí su situación personal es desoladora y muy dura. Por ello, tenemos que pensar que los socios de Ereite suplimos en parte a las familias o a los círculos de amistades de estas personas. En este sentido, pensamos que organizar actividades en grupo y cenas es fundamental». De hecho, éste último es un aspecto que la nueva directiva quiere cuidar muy especialmente. Las cenas de mujeres que antes se organizaban únicamente el último sábado de cada mes, ahora las alternarán con algún viernes, o incluso alguna cena se podría convertir en comida. «No podemos perder de vista que conformamos un grupo muy heterogéneo, con horarios muy complicados, y nuestra intención es poder llegar a todos y ser más accesibles», señala Paula.

Con respecto a las cenas de mujeres, otra de las novedades que ha introducido la nueva directiva son las cenas mixtas, que se celebran a mediados de mes. «¡Los hombres también queremos pasarlo bien!» exclama Mateo. «Este mes hemos comenzado con la primera cena (elaborada por los hombres) y lo hemos pasado en grande», señala.

Iniciativas en marcha

Además de cenas y de ofrecer orientación, Ereite se ha comprometido a dar mucho más. Los cursos de euskera, patrocinados por el Ayuntamiento, son la primera iniciativa que se ha puesto en marcha este verano. Se organizarán también cursillos de cocina de diferentes nacionalidades. Por otra parte, las excursiones comienzan a partir de septiembre para visitar los rincones del País Vasco. La primera les llevará a conocer el valle de Leitzaran. Asimismo, la directiva ha puesto todo su empeño en recuperar las charlas sobre los diferentes países, talleres variados, teatros, proyecciones, películas que trate las realidades de otros países, actividades orientadas a los más pequeños, juegos…

Estos son algunos de los proyectos, pero la directiva está abierta a las ideas de todos los socios: «Nosotros nos reuniremos dos veces al mes para no descuidarnos y estar en constante movimiento, pero pretendemos que el resto de socios se involucre en el día a día de la Asociación, porque el fin es que se produzca ese intercambio cultural que buscamos por encima de todo. Eso es lo que nos une, el contacto con otras culturas, porque es ahí donde está la verdadera riqueza humana», asegura la tolosarra Rosa Cívico y vocal de la Asociación.

Como Rosa, son varios los tolosarras que componen Ereite. La Asociación no es ningún gueto. Siempre se ha distinguido por acoger a todo tipo de personas y entre ellas, también a los tolosarras, que tienen mucho de lo que aprender y disfrutar. Así lo explica Rosa: «Desde que pertenezco a Ereite, mi vida social se ha multiplicado. Saludo a personas por la calle que antes ni había visto y siento que, al igual que los demás, el contacto con otras culturas me enriquece como persona».

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