El odio del apartheid

La Vanguardia, , 23-08-2012

Ayer a las puertas del juzgado de la ciudad Ventersdorp se dieron cita entre grandes medidas de seguridad las últimas sombras de la Sudáfrica enfrentada por el color de piel. Por un lado, unos cien manifestantes negros cantaron canciones de carga racista y de apoyo al autor del homicidio. Portaban carteles contra el racismo de los otros. A pocos metros, unos 20 seguidores blancos del partido racista de Terreblanche, algunos con uniforme militar y armas al cinto, mostraron su odio con una imagen poco sutil: un todoterreno llegó al lugar arrastrando un muñeco que representaba a un hombre negro, con una soga al cuello y un cartel enganchado en el que se leía “Colgad a Mahlangu”.

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