Ecuador otorga asilo a Assange pero Londres no le dejará salir
El Gobierno británico advierte que no le facilitará un salvoconducto / Suecia rechaza la decisión de Quito y defiende 'la integridad' de su sistema jurídico
El Mundo, , 17-08-2012Invocando «una tradición fundada en la defensa de los derechos humanos», el Gobierno de Ecuador concedió ayer «asilo diplomático» a Julian Assange, el hacker que se hizo mundialmente famoso al publicar los documentos secretos del Departamento de Estado norteamericano.
El ministro ecuatoriano de Exteriores, Ricardo Patiño, afirmó que Assange se encuentra «en estado de total indefensión» y argumentó que, si fuera extraditado a EEUU que le acusa de espionaje, «se le podría aplicar la pena capital».
Mientras, el titular de Exteriores británico, William Hague, descartó ayer la concesión de un salvoconducto para que Assange pueda abandonar la embajada y salir del país. Londres pretende entregarlo a Suecia, que lo reclama por dos delitos de violencia sexual.
El bloque de oposición en la Asamblea Nacional anticipó una declaración conjunta, para informar a los ciudadanos de la grave situación en la que queda Ecuador tras «una decisión temeraria que no toma en cuenta cómo queda expuesto el país ante la comunidad internacional, cuando ofrece refugio a un personaje controvertido como el señor Assange». Por otra parte, los adversarios del Gobierno apuntaron a la «flagrante contradicción» en que ha caído Correa, «al extender su protección sobre un extranjero, mientras persigue a los periodistas de su propio país».
Llamó la atención de los entendidos en jurisprudencia internacional que Ecuador ofreciera al hacker «asilo diplomático» lo que sólo le concede el derecho a permanecer en la embajada de ese país, adonde ingresó el 21 de julio. No podrá salir sin salvoconducto.
El ministro Patiño indicó que la decisión fue tomada «tras estudiar todos los escenarios que podrían surgir en el plano diplomático», pero bajo la convicción de que Assange no cometió ningún delito al difundir una información que «no perjudica a persona o estado alguno». El canciller se refirió a un supuesto «ultimátum» remitido desde Londres, en el que las autoridades británicas amenazan con hacer cuanto esté en sus manos para evitar que el hacker pueda viajar a Ecuador. Patiño interpretó ese mensaje como «una clara señal de que está en marcha un operativo para ingresar en el recinto y sacar por la fuerza a quien recibió refugio, en concordancia con el Convenio de Viena». Patiño indicó que Ecuador denunciará la agresión en ciernes ante dos organismos regionales, la Alianza Bolivariana para América (ALBA) y el UNASUR.
Julian Assange se refugió en la sede ecuatoriana del barrio londinense de Knightsbridge, al tomar conocimiento de que la Justicia británica planeaba extraditarlo a Suecia, país que lo reclama por supuestos delitos sexuales. De hecho, el hacker se hallaba bajo arresto domiciliario. El mismo día en que se presentó en la embajada, el controvertido comunicador fue agasajado con una cena, dijo al diario El Comercio, un diplomático destacado en Londres. De acuerdo con esa versión, el huésped expuso a sus anfitriones una tesis conspirativa, según la cual Suecia no tiene pruebas en su contra. Y que el proceso en su contra es una excusa para entregarlo a Estados Unidos.
La justicia en Estocolmo lo acusa de haber forzado a Anna Ardin a tener relaciones sexuales sin preservativo lo cual es considerado violación en ese país y de haber acosado sexualmente a Sofía Wilen, otra de sus admiradoras suecas. Los hechos habrían ocurrido en agosto de 2011.
El anuncio de asilo lo hizo Ricardo Patiño, pero la iniciativa de abrir las puertas del país a Assange vino de Correa, quien en la víspera asumió «plena responsabilidad por cualquier decisión que se adopte».
Néstor Ayala, ex delegado ecuatoriano ante la ONU, quien mantiene estrechos contactos con el Palacio de Carondelet, dijo a la prensa internacional que el presidente demostró «una viva curiosidad y admiración por Assange» desde que aquel comenzó a difundir información clasificada a través de su portal, en noviembre de 2010. Al ex diplomático le consta que el propio jefe de Estado alentó a Assange a pedir asilo en su país. «Algunos de sus asesores intentaron disuadirlo de ese gesto. Pero él se atrincheró en su postura quijotesca, pese a que los británicos lo previnieron de que no habría forma de revertir la orden de captura, dictada por el Tribunal Supremo británico», sostiene el diplomático.
«No veo qué beneficio puede obtener Ecuador al conceder asilo a una persona que ni siquiera es perseguida. La cancillería no estudió los convenios internacionales que condicionan ese beneficio y me parece que el presidente tampoco se esmeró en hacerlo», dijo a EL MUNDO David Morel, profesor de Derecho Internacional de la Universidad de Guayaquil. «Presumo que Correa tuvo en mente no el interés del país, sino proyectarse como paladín de la libertad de expresión para contrarrestar su fama como castigador de los informadores», señala Morel.
Julian Assange nació en 1971 en el seno de una familia de artistas itinerantes. En su adolescencia ganó fama como programador de sistemas y como hacker en potencia. Junto con otros jóvenes creo International Subversives, un grupo clandestino dedicado a ingresar en los más sofisticados sistemas informáticos. En 1993, se le abrió un expediente por hackeo a la empresa de telecomunicaciones Nortel. Convencido de que su misión era descifrar «las conspiraciones que gobiernan al mundo», fundó en el año 2006 Wikileaks, el sitio que sorprendió al mundo al divulgar los secretos de la diplomacia estadounidense.
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