'Comisión 22 de julio'
La nefasta actuación policial facilitó la masacre de Breivik
Una comisión pone en evidencia la falta de coordinación y las debilidades de las fuerzas de seguridad y el Gobierno noruego
El Correo, , 14-08-2012Mientras los helicópteros de las principales cadenas de televisión noruegas emitían en directo la matanza que estaba cometiendo Anders Behring Breivik en la isla de Utoya, la lancha neumática de la Policía se hundía en la orilla del lago Tyrifjorden y los agentes tenían que echar mano de un bote de recreo. Un año después del asesinato de 77 personas y tras una exhaustiva investigación, un grupo de expertos independientes determinó ayer que la nefasta actuación de las fuerzas de seguridad y el Gobierno permitió aquella masacre en el país de los fiordos.
La llamada ‘Comisión 22 de julio’ denominada así por la fecha del doble atentado que sacudió Noruega asegura en su informe que la gestión de la crisis terrorista «no fue lo suficientemente satisfactoria». El flagrante incumplimiento de las normas de seguridad «ya existentes» permitió que Breivik colocase y detonase un coche bomba en el céntrico barrio ministerial de la capital, Oslo. Además, según las conclusiones de los expertos, una gestión eficiente de la situación habría permitido adelantar el arresto del fanático asesino en el islote y evitar la muerte de miembros de las juventudes laboristas, que celebraban allí su campamento de verano.
«La Policía necesita un cambio de arriba abajo», exigió ayer Alexandra Bech Gyorv, presidenta de la comisión, tras reunirse con el primer ministro de Noruega, Jens Stoltenberg. Y es que el informe, de 500 páginas, muestra que los agentes se vieron desbordados por la situación, cometieron «serios» errores e ignoraron «información significativa» que podría haber alterado el desarrollo de los acontecimientos. «Se perdió un tiempo valioso», indica el documento y relata cómo las fuerzas de seguridad se equivocaron de embarcadero y eligieron una lancha inadecuada para tanta gente, lo que provocó su hundimiento.
Los expertos también critican la «descoordinación» de la Policía, y ponen en evidencia las debilidades existentes en la gestión del personal disponible. Aun así, descartan que la agencia interior de Inteligencia, el PST, tuviese indicios de que Breivik fuese a cometer los atentados.
Falta de liderazgo
Pero la ‘Comisión 22 de julio’ también critica la actuación del Ejecutivo noruego durante aquella lluviosa tarde de verano. Pone especial énfasis en la falta de comunicación entre la oficina del primer ministro y los responsables de Interior y Justicia, lo que demuestra una «falta de liderazgo» a todos los niveles. Aun así, aplaude la gestión gubernamental en los días posteriores a la matanza y destaca que la Administración retomase casi de inmediato su labor.
Esta comisión que fue impulsada por todos los grupos parlamentarios, salvo la ultraderecha cree necesario que se tomen de forma inmediata «nuevas medidas» para impedir futuros ataques de este tipo y la posible aparición de seguidores de Breivik, quien espera en prisión que se dicte su condena, previsiblemente el próximo día 24.
(Puede haber caducado)