Los ataques podrían haberse evitado
La comisión señala a la policía por su lentitud en la matanza de Oslo y Utoya
El Mundo, , 14-08-2012Cinco días después del brutal doble atentado de Oslo y Utoya los partidos políticos noruegos acordaron crear la Comisión del 22 de Julio para, entre otras cosas, analizar el modo en que las autoridades gestionaron la crisis.
La líder de la comisión, Alexandra Bech Gjorv, comenzó su discurso de ayer de esta manera: «A las tres horas y 25 minutos de la tarde del 22 de julio de 2011, una potentísima explosión viene seguida de una bola de fuego con una enorme capacidad de destrucción. El centro político queda en ruinas. Al mismo tiempo, los jóvenes que se encontraban en Utoya se sintieron afortunados al encontrarse en el sitio que ellos consideraban el más seguro del mundo. Dos horas más tarde fueron víctimas de una incomprensible bestialidad. Es importante preguntarse: ¿Qué pasó en realidad? y ¿porque las cosas terminaron así? ¿Cómo la sociedad pudo permitir que ocurriera esta tragedia?».
Los principales puntos del informe de la comisión son los siguientes: 1.- El ataque en el centro gubernamental podría haberse evitado mediante la aplicación eficaz de las medidas de seguridad ya adoptadas. 2.- Hubo un error en la capacidad de las autoridades para proteger a las personas en la isla. Una acción policial más rápida era posible. El autor de los crímenes podría haber sido detenido antes de los ataques. 3.- El Gobierno debería haber implementado más medidas de seguridad para dificultar nuevos atentados. 4.- La sanidad y el equipo de rescate trato a los heridos de manera satisfactoria. 5.- La comunicación del Gobierno fue la correcta. 6.- Mejorando el método de trabajo y un enfoque más amplio la policía podría haber llegado hasta el autor de los crímenes antes de la tragedia.
«Como se esperaba, la comisión ha presentado un informe honesto y nada maquillado», dice el redactor jefe del periódico Aftenposten, Harald Stanghelle. «Pero creo que tanto el primer ministro como los noruegos se han quedado sorprendidos, sobre todo por un error policial que resulto catastrófico».
Por primera vez desde los atentados, Jens Stoltenberg se mostró nervioso. Empezó su discurso pidiendo perdón. Los periodistas presentes le hicieron preguntas incomodas. Uno de ellos llego a cuestionarse si lo mas responsable no era que el Gobierno dimitiera. Fue entonces cuando volvió el Stoltenberg de siempre. Con determinación dijo: «Para mí, responsabilidad significa solicitar un informe sobre la gestión de las autoridades. Ser responsable es pedir perdón al pueblo, es estudiar el informe y asegurarse de que aprendemos de nuestros errores». Pero admitió que los que no han cumplido con su deber tienen que pagar por sus negligencias.
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