El Consejo Islámico reprocha a Basauri que le impida abrir su primera mezquita
El Correo, , 08-08-2012La decisión del Ayuntamiento de Basauri de no permitir la instalación de nuevos centros de culto en el centro urbano y en inmuebles residenciales ha caído como un jarro de agua fría entre el colectivo musulmán que reside en el municipio, y que se ve obligado a trasladarse diariamente a la capital vizcaína para poder rezar. Consideran que su confesión está sufriendo un agravio comparativo al ser relegada su práctica a edificios comerciales e industriales en el extrarradio. «Estamos en desigualdad porque hay iglesias por todo el casco urbano», recrimina Yusuf Oruza, secretario general del Consejo Islámico Vasco. El colectivo, que impulsa la normalización de esta religión en Euskadi, sostiene que con esta medida «están coartando nuestra iniciativa y se nos criminaliza, creando un gueto».
En su opinión, el argumento del equipo de gobierno para justificar la medida – «salvaguardar el interés general de la comunidad y promover la convivencia social» – huele «mal». Sospechan más bien que tiene que ver con «la proximidad de las elecciones». Un razonamiento que esgrimen porque, a día de hoy, ningún grupo religioso puede solicitar la apertura de un templo al haberse comenzado a revisar «de forma inicial» el artículo del Plan General de Ordenación Urbana que rige la instalación de estos equipamientos, un proceso que concluirá en un año con la aprobación final en pleno.
La actualización de las normas subsidiarias tiene repercusiones inmediatas. De hecho, imposibilita la constitución de la que sería la primera mezquita de la localidad, que pretendían levantar en el barrio de Pozokoetxe. Según explicaron fuentes municipales, a sus promotores se les ha trasladado que no tiene hueco un centro de esta naturaleza porque la apertura del proceso administrativo de revisión obliga a suspender la entrega de licencias hasta que se finalice.
Mejorar los barrios
Desde el Consejo Islámico Vasco ponen el énfasis en que se trata de centros de culto. «No se está en su interior de juerga; se está en el mayor de los silencios y orando», asegura Yusuf, contrariado por que los ayuntamientos no pongan el mismo celo con las licencias de establecimientos hosteleros. «¿Por qué dejan instalar bares y discotecas en los bajos de los edificios residenciales y no un templo para que la gente rece?», se pregunta. Las mezquitas, sostiene, son lugares positivos para los barrios. Y pone como ejemplo San Francisco, en Bilbao. «La zona se ha revalorizado, se ha pintado el local y trabajamos con la asociación de vecinos para mejorar el barrio», razona.
Para los musulmanes radicados en Euskadi – «tan vascos como los demás», enfatizan – , el Ayuntamiento de Basauri se ha extralimitado en sus competencias al modificar las ordenanzas en esta materia. «Es anticonstitucional – se lamentan – . España es un país laico y la Constitución nos ampara». Además, recuerdan que una ley orgánica, la 26/92, «equipara nuestros derechos religiosos y los de otros colectivos como evangélicos y judíos».
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