Análisis

Una estirpe de pelo largo y daga en el pecho

El Mundo, SILVIA GRIJALBA, 07-08-2012

Que no se pueden cortar el pelo. Eso es, como
mucho, lo que sabemos en Occidente
sobre los sijs. El ataque de Milwaukee demuestra
una vez más el desconocimiento
que hay sobre los miembros de esta religión
que nació en el Punjab (India) en el siglo
XVI y que durante casi toda su historia
ha sufrido persecuciones. La última, a partir
del 11-S, por culpa de ese turbante que
cubre su pelo virgen y la barba que deja
crecer todo sij practicante: un aspecto fiero
y elegante que algunos no distinguen del de
los musulmanes.
Curiosamente, los sijs representan todo lo
contrario a lo que aducen para atacarles los
que no les distinguen de Bin Laden. Esta religión
monoteísta, fundada por Guru Nanak,
propugna la igualdad sin distinción por raza,
sexo o religión, lo cual incluye, claro, la abolición
de las castas. Ese deseo de igualdad lo
demuestran renunciando a su apellido. El
nombre elegido es Singh (León).
Los extranjeros (y más las extranjeras)
que visitan India una temporada suelen empatizar
especialmente con ellos. No nos referimos,
que también, al hecho de que sean
especialmente atractivos y que ese aspecto
exótico y viril haga fantasear sobre la India
mítica. No. El asunto de la igualdad entre
hombres y mujeres no es teórico, es real. En
un país donde en algunos sectores perviven
ciertos prejuicios tradicionales hacia la mujer
llama la atención el poder de decisión real
que tienen las sijs. Por ejemplo, las viudas
pueden volver a casarse y las mujeres pueden
enseñar la doctrina.
El carácter guerrero también está conectado
con esta fascinación. No es casualidad que
uno de los cinco elementos que siempre deben
portar sea una daga, de la que no pueden
separarse. Esto, por cierto, ha causado más
que un problema a la hora de pasar el control
de seguridad de los aeropuertos.
Losmogoles, los ingleses y, por supuesto,
los indios se han enfrentado a los sijs sucesivamente.
Y ellos se consideran, ante todo, una
estirpe guerrera. A principios del siglo XX, en
1927, hubo un cisma dentro del sijismo. En
aquella época eran pocos los jóvenes que querían
seguir unos preceptos tan estrictos, pero
los británicos, que veían en ellos un temperamento
claramentemilitar, exigieron ser sij para
entrar en el regimiento. Tradicionalmente
han sido ellos los que han hecho de guardaespaldas
de las grandes personalidades indias.
El que Indira Gandhi fuera asesinada por sus
guardaespaldas sijs también ha marcado su
historia. El actual primer ministro indio,Manmohan
Singh, es sij. Todo muta.
Sobre esta estirpe de pelo largo y daga en
pecho, lo mejor es que recordemos quiénes
son y de dónde y a dónde van

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