‘Gabby’, la primera ‘reina negra’

El Mundo, , 03-08-2012

CARLOS TORO
La nueva reina de la gimnasia se
llama Gabrielle Douglas. Es estadounidense
y…negra. Nunca una
gimnasta de color había sido campeona
olímpica. Semejante particularidad
dotó a su soberbia actuación
de una espectacularidad suplementaria
y propició que el público
le dispensara una simpatía especial.
Y es que Douglas, conocida por
Gabby y apodada La ardilla voladora
(the flying squirrel) es, además
de una gimnasta espléndida,
una muchacha llena de encanto.
Una sonriente miniatura de 16
años, 1,50 de estatura y, tirando
por lo alto, 40 kilos de peso. Nacida
el 31 de diciembre de 1995 en
Virginia Beach (Virginia), empezó
a retorcer su cuerpecillo en algo
parecido a un entrenamiento a los
seis años. A los 14, con un enorme
bagaje de posibilidades, plenamente
controlada por la Federación
estadounidense y su coordinadora,
Martha Karolyi, se trasladó
a Des Moines (Iowa) para prepararse
con Liang Chow, ex
gimnasta chino, bronce en el Mundial
de 1989 y entrenador del campeón
olímpico Shawn Johnson.
Los resultados fueron inmediatos.
Como miembro de equipo estadounidense,
obtuvo el oro conjunto
en el Mundial de Tokio’
2011. Y ahora, en su estreno
olímpico, ha dado pruebas de una
madurez y una serenidad competitivas
impropias de su edad y,
después de todo, escasa experiencia.
Ha nacido una estrella que, ya
oro por equipos, competirá aún en
las finales por aparatos.
Siempre, desde la primera hasta
la cuarta y última ronda, estuvo
en cabeza, mientras por detrás luchaban
por la plata y el bronce,
unas cuantas gimnastas: Alexandra
Raisman (USA), Victoria Komova
(Rusia), Aliya Mustafina
(Rusia), Deng Linlin (China), Sandra
Raluca y Larisa Iordache (Rumanía)…
En general, a diferencia
del concurso masculino, en el que
ningún chino intervino en la prueba
individual a pesar de haber
vencido por equipos, el femenino
respetó las jerarquías colectivas.
Ellas habían situado a Estados
Unidos en primer lugar por delante
de Rusia y Rumanía.
Casi todas las rivales de Gabby
tuvieron algún fallo en un aparato
u otro. Komova, otra chiquilla
de 17 años, aguantó el tipo y llegó
a la ronda final con opciones
al oro. Ella y Douglas actuaron en
el suelo, en, ya, una comparación
directa. Pero, si bien la rusa, otra
muñeca de 1,50, pero rubia, en
un contraste deportivamente
atractivo, obtuvo 67 puntos más
que la estadounidense (15.100
por 15.033), no puedo alcanzar a
quien está siendo ya una de las
reinas de los Juegos. Douglas terminó
con una puntuación de
62.233 y Komova de 61.972. El
bronce fue para Mustafina.

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