Eskualdeak

Zarautz multicultural

La Feria de Artesanía Mundua Zarautzen cuenta con la presencia de puestos de más de 30 países

Diario de noticias de Gipuzkoa, ZARAUTZ, MARYA LARUMBE, 29-07-2012

MUNDUA Zarautzen”. Bajo el lema que acuña la feria de verano, Zarautz se convierte durante los meses estivales en un oasis multicultural con presencia de más de 30 países en los puestos que se van abriendo estos días delante del polideportivo Aritzbatalde. Este año es el primero que se celebra la feria artesanal lejos del malecón. Según explica Manuel Angleu, director de Ferevent, organizador del evento, el objetivo es ofrecer una alternativa al clásico turismo playero de la villa.

La feria dio el pistoletazo de salida el pasado lunes 16 y aunque aún no se han completado los 35 expositores habilitados, la mayoría ya están abiertos al público ofreciendo productos de calidad, artesanales y a precio de exposición, e incluso más baratos. También hay un pequeño escenario donde los fines de semana se celebran conciertos.

La primera parada al llegar delante del polideportivo Aritzbatalde, donde se ubica la feria, es Platólica. Una tienda de moda argentina, que echa raíces en Madrid, de tendencia hippie e indie y que en invierno se dedica a vender bisutería, pañuelos y bolsos de cueripiel. Una delicia para los amantes de los complementos. Para estos, justo al lado, se encuentra el “paraíso del cachivache”, una tienda de regalos donde se ofrecen móviles, carcasas, fundas y demás complementos. Sin contar con el puesto del ruso Alksandr quien, además de contar con lupas, navajas y demás artilugios dignos de un kit de supervivencia, vende abrigos de zorro, visón, ropa y condecoraciones comunistas de la II Guerra Mundial y huevos preciosos, aquellos que los antiguos zares regalaban a sus zarinas. Coronando el expositor, una imagen de Lenin, quien, como dice Aleksandr riendo, “es un vasco nacido en Zumaia”.

productos naturales

Aromas del mundo

La feria tiene diferentes olores. Destaca el cuero que proviene del puesto de marroquinería. Regentado por Abdel, un joven marroquí, la tienda cuenta con numerosos bolsos que la copan. Y no solo eso, también hay bolsas, mochilas… Todas de cuero hecho a mano en Marruecos y son exclusivas: no hay ninguna repetida. Además, se pueden adquirir a un precio muy económico. La más grande vale 32 euros. Merece la pena echarles un vistazo si a uno le gusta la marroquinería: la relación calidad – precio es impresionante.

Sin salir de Marruecos, pero sí de puesto, el olor del cuero cambia por la humedad y el aroma del té y las finas líneas dulces de almendra, procedentes de unas pastas artesanales marroquíes. El puesto lo regenta Ihssane El Asri, que llegó a Euskadi en 2008 y ejerce de profesora de árabe en Zarautz y en Zumaia. Desde el mismo sitio desde el que vende diferentes pastas de almendras, dulcísimas, tradicionales de su país y té con sabor excepcional, por supuesto, caliente, “mejor para el cuerpo”, ofrece clases de árabe. Aunque, según comenta, “aún no se ha apuntado nadie de aquí, solo argelinos, tunecinos y marroquíes”, aunque cree que se irán apuntando más de la zona.

La siguiente parada aromática es en Candelas, una tienda valenciana de velas naturales, de diseño único y con opción a personalizarlas. Los colores son otro de los puntos más llamativos de este puesto. Amarillos chillones, pasteles, turquesas, naranjas, rojos… Y sales, también de colores, que aportan más aroma. Quien la regenta, Alfonso, cree en la cromaterapia, tratar los males mediante la fuerza de los colores. En el puesto, además de fanales y velas diseñadas por ellos, se pueden encontrar otros productos interesantes como peonzas, Xibok, hechas por un zarauztarra y jabones 100% naturales. En cuanto a los olores, y sabores, también destacaremos el dulce puesto de garrapiñadas que nos sorprenderá, entre otras cosas, con pipas garrapiñadas y sésamo garrapiñados, perfecto para el yogur.

Y productos gastronómicos de calidad. Como las ofertas de El Olivo de Luarca, un puesto en el que los mejores embutidos extremeños, membrillos de Goierri y quesos de distintos tipos, entre otros, están a un precio inmejorable.

Y qué sería de una feria sin la bisutería. Desde piedras preciosas y semipreciosas de Perú, geodas, collares de plata, relojes de los años 20, ámbar del Báltico, pirita que favorece, según dicen, los buenos negocios, bolsos de piel, sedas, diseños exclusivos. Un popurrí de creaciones que merecen la pena ser vistas. También podemos encontrar telas de la India y diferente imaginería religiosa de Budha y de la diosa Ganesha. Además, hay un puesto llamado Auzoko donde se fomenta la integración a través del euskera.

visita en familia

Para todos los públicos

Es reseñable que, aquellos que acuden a la feria con niños, pueden dejarlos a buen cuidado en el centro lúdico infantil, donde podrán realizar muchas actividades y talleres, cada día diferentes, de forma gratuita, con las monitoras Merche y Noelia. Desde pintura de cara, dibujos, talleres de todo tipo hasta lo que están ideando para agosto con lo que los más pequeños alucinarán: globoflexia y un cuentacuentos. Mientras tanto, los mayores pueden llegar a la última parada del recorrido, el bar del colombiano Fanor, que sirve unos refrescantes mojitos a la manera cubana, con hierbabuena y ron de la isla. Para aquellos que no quieren alcohol, un cholado, una bebida colombiana que mezcla frutas tropicales, hielo y leche condensada. O un daikiri o una caipirinha. La feria de verano está abierta desde el lunes pasado hasta el 31 agosto y se puede visitar todos los días tanto por la mañana como por la tarde. No hay excusas para no adentrarse en este oasis multicultural que se ha convertido Zarautz este verano.

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