BEASAIN
El ramadán, presente en Urbietxea
Tras la ruptura del ayuno, comparten alimentos de gran valor energético para recuperar fuerzas. La sede de Irribarre reúne a diario a los musulmanes en la oración tras la puesta del sol
Diario Vasco, , 25-07-2012La llegada al municipio y a la comarca de inmigrantes de distintas etnias y culturas lleva a aparejado que estos mantengan y pongan en práctica sus costumbres, hábitos, en los aspectos cultural, religioso… La comunidad musulmana, desde el pasado día 20 y hasta el 19 de agosto, vive de lleno el ramadán, ese periodo de ayuno y oración para los seguidores de Alá por cuya petición expresa según recoge el Corán deben ayunar desde la salida del sol hasta el anochecer durante el noveno mes de su calendario, que se rige por la luna. La abstinencia es total: de cualquier comida, bebida y de relaciones sexuales.
En el pequeño y coquetón lugar de oración o pequeña mezquita, (antaño fue salón de belleza Cloti y hoy la sede de la Asociación Irribare) en el edificio Urbietxea, sobre un suelo alfombrado en color rojo, un grupo de seguidores de Alá cumplían con el rito de orar en la puesta del sol y romper el ayuno mantenido a lo largo de toda la jornada. Ellos señalaban que el ayuno tiene como principal objetivo «el acercarse a Alá, y se conmemora el momento en el que según la tradición el profeta Mahoma comenzó a recibir la revelación del Corán».
Con chilaba
El imán Ahmed llevó el peso de la oración en coincidencia con la puesta del sol y orientados todos hacia la meca. Algunos se vestían con la tradicional chilaba, «forma parte de la tradición, en mi familia siempre he vivido este rito» señalaba a DV uno de los fieles.
Previamente habían roto el ayuno. «Yo estaba desde las cuatro de la mañana sin probar bocado», señalaba uno de los musulmanes.
Tras la oración se han reunido, sentados en el suelo, junto a una variedad de alimentos preparados por ellos mismos y compartidos entre todos. Comenzaban a ingerir los primeros líquidos y alimentos del día. Dátiles, agua, leche, zumos, una potente y energética sopa, dulces, iban abriendo el apetito. «Los dátiles tienen un alto valor energético y fortalecen el cuerpo tras el ayuno», comentaba uno de los asistentes.
Buscar el significado
Ellos aseguraban cumplir todos los preceptos en este mes de ramadán.
«Para mí es un mes de aprender a controlarme. Si uno lo hace con espíritu de buscar el significado profundo, no pasa ni hambre ni sed, en realidad lo más difícil es mantener la tranquilidad».
«Es un mes de alimento para el alma y para encontrar un momento para la reflexión», señalaba otro de ellos.
Y a decir verdad es que la felicidad parecía flotar en el ambiente que se vivía en la sede de Irribarre y eso antes de sentarse a la mesa. La sonrisa presidía los rostros de los allí presentes haciendo realidad más que nunca su máxima de que «nadie es tan pobre que no pueda regalar una sonrisa…».
Consideran que el ayuno es parte fundamental del ramadán y debe seguirse desde la pubertad.
En este periodo, los musulmanes más necesitados son ayudados de forma especial por su comunidad y, en general, es uno de los objetivos de Irribarre que tiene las puertas abiertas a todos, a los musulmanes y a los que no lo sean.
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