CONDENADO A CADENA PERPETUA
Detenido en Budapest László Csatáry, el criminal de guerra nazi más buscado
Condenado a pena de muerte en rebeldía en 1948, ahora afronta una cadena perpetua El fugitivo, que envió a 15.700 judíos a los campos de exterminio, niega la acusación alegando que cumplía órdenes
Diario de Noticias, , 19-07-2012BUDAPEST. Tras años viviendo en Budapest sin ocultarse y nueve meses bajo vigilancia, la Fiscalía húngara ordenó ayer la detención de László Csatáry, un presunto criminal de guerra buscado por enviar a 15.700 judíos a los campos de exterminio nazis y al que se acusa de tortura.
La detención de Csatáry, de 96 años, se produjo tras una intensa campaña de peticiones y presiones internacionales para que se le arrestara, después de que el tabloide británico The Sun publicara el domingo fotos del presunto criminal en su domicilio. La Fiscalía, tras anunciar el arresto, rechazó las críticas de tardanza y aseguró que, tras confirmar en octubre de 2011 la identidad de Csatáry, se inició una investigación junto a Eslovaquia, Israel y Canadá.
Desde el Centro Simon Wiesenthal, encargado de llevar a criminales guerra ante la Justicia, se criticó hace ya semanas la pasividad de las autoridades húngaras y se reclamó el arresto para evitar que Csatáry huyera. Tibor Ibolya, fiscal general de Budapest, opinó que estas declaraciones y las fotos de The Sun “pusieron en peligro toda la investigación”, al alertar al presunto criminal de que estaba siendo inspeccionado.
La Fiscalía limita la acusación a tortura, delito por el que podría ser condenado a cadena perpetua. En concreto, el fiscal indicó que Csatáry, como responsable de las deportaciones, “se negó a abrir huecos de ventilación de los vagones (de transporte)” que condujeron a los judíos a los campos de exterminio y que “él mismo hirió a personas físicamente”. De momento, esperará en arresto domiciliario el comienzo de un juicio que se prolongará durante meses.
El acusado negó las acusaciones y aseguró que se limitó a cumplir órdenes. Se espera que en las próximas semanas se analice el estado mental y físico de Csatáry, aunque todos los testigos que le vieron en los últimos años en Budapest aseguran que parece mucho más joven de lo que es.
EL CRIMEN
El húngaro László Csátary dirigió en 1944 un campo de internamiento al este de Eslovaquia, desde donde más de 15.000 judíos fueron deportados al campo de exterminio de Auschwitz. Nacido en 1915, en 1944 fue comandante de la Policía Real húngara en Kosice, que entonces formaba parte de Hungría, gobernada por un régimen pronazi.
Csátary supervisaba la elaboración de listas de habitantes y la búsqueda de judíos residentes en esa ciudad. La policía húngara transfería a los judíos a un gueto establecido desde donde unas 15.700 personas de esa etnia fueron enviadas a Auschwitz, bajo la supervisión directa de Csátary. El acusado huyó de Kosice en 1945 tras la llegada de los aliados y fue condenado a muerte en ausencia por la Justicia de la entonces Checoslovaquia. Logró huir en 1949 a Canadá, a donde llegó como un supuesto refugiado yugoslavo, y adquirió la nacionalidad de ese país norteamericano en 1955.
En 1997, las autoridades canadienses le despojaron de la nacionalidad al descubrir que mintió sobre su pasado al solicitarla. Abandonó Canadá y se mudó a Budapest, donde vivió con su nombre original sin problemas, a pesar de que la Justicia canadiense lo identificó como un presunto criminal nazi.
Alemania advierte del terrorismo ultraderechista
El departamento alemán de Defensa de la Constitución advierte del peligro de un nuevo terrorismo ultraderechista en el país, según el informe anual de los servicios secretos del Ministerio de Interior, que fue presentado ayer. El número de ultraderechistas violentos detectados en Alemania aumentó el año pasado de 9.500 a 9.800, de acuerdo con esas cifras, avanzadas por el diario “Passauer Neue Presse”, previa a su presentación por el ministro de Interior, Hans-Peter Friedrich. Asimismo, se registró un aumento de las manifestaciones ultraderechistas, hasta situarse en la cifra récord de 260, mientras que el número de delitos atribuidos al radicalismo de derechas se incrementó en un 3% hasta situarse en 16.873. El informe del departamento de Defensa de la Constitución advierte, asimismo, del incremento de la disposición a la violencia entre la izquierda radical, así como de la creciente peligrosidad del movimiento salafista, una minoría integrada por unas 3.800 personas dentro del colectivo musulmán. >Efe
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