El inocente jubilado ocultaba al criminal nazi más buscado
‘The Sun’ descubre en Hungría al acusado de la muerte de 15.700 judíos
El Mundo, , 16-07-2012László Csizsik-Csatary, ex comandante
de la policía militar húngara
y responsable del envío de 15.700
judíos al campo de concentración
de Auschwitz, figuraba como el
nazi más buscado en la lista negra
del Centro SimonWiesenthal. Juzgado
en ausencia y condenado a
muerte en Checoslovaquia tras la
Segunda Guerra Mundial, logró
huir con una identidad falsa a Canadá,
de donde volvió a escapar
hace 15 años.
El diario británico The Sun ha logrado
ahora dar con su paradero y
ha conseguido desenmascararlo a
sus 97 años en un barrio de Budapest,
donde llevaba una vida normal
y era incluso apreciado por sus
vecinos, del todo ajenos a su truculento
pasado.
Un reportero del rotativo británico,
ayudado en sus pesquisas por
detectives y especialistas de la
Operación Ultima Oportunidad del
Simon Wiesenthal, llamó a su
puerta. Le recibió el propio
Csizsik-Csatary, en calcetines y calzoncillos…
El supuesto criminal de guerra
(identificado en el buzón como
Smith Csatary) miró con recelo y
desconfianza al periodista. A la pregunta
sobre si tenía algo que decir
de su pasado, reaccionó con sorpresa
y dijo: «No, no, váyanse». El reportero
de The Sun volvió a la carga
y le recordó que «mucha gente
había muerto por sus acciones», a
lo que el ex comandante húngaro
respondió en un tono muy hosco:
«No, no quiero hablar de eso».
Csizsik-Csatary intentó esquivar
la última pregunta –por qué huyo
de Canadá cuando fue identificado
hace 15 años– dando con la puerta
en las narices a los periodistas, que
sin embargo siguieron sus andanzas
durante varios días y lograron
abundante testimonio gráfico del
paradero del criminal de guerra.
El tabloide ha puesto el caso en
manos de las autoridades húngaras
y de la justicia canadiense, que
emitió una orden de busca y captura
tras su fuga. «Esperamos que el
criminal de guerra pueda ser juzgado
pronto en Hungría», declaró
al diario británico Efraim Zuroff,
director del SimonWiesenthal.
El nombre de Ladislaus Csizsik-
Csatary está marcado con rojo sangrante
en los archivos del Centro
Wiesenthal en Jerusalén. De él se
sabe que fue el comandante a cargo
del gueto judío de Kassa (ahora
Kosice, en territorio de Eslovaquia).
Se le acusa de haber sido el
responsable directo de la «selección
» de 15.700 judíos que fueron
enviados a Auschwitz y otros campos
de concentración en la primavera
de 1944.
Mientras estuvo al mando del
gheto de Kassa, Csizsik-Csatary
fue responsable de la supervisión y
de la confiscación de las propiedades
de los judíos. Se ganó la fama
de sádico por su propensión a dar
golpes a las mujeres con una fusta
que llevaba colgando de la correa.
Se le acusa también de haber torturado
a judíos haciéndoles pasar horas
en posiciones extremas o cavar
fosas con sus manos en la tierra
congelada. Según testigos, llegó a
presidir también el fusilamiento de
varios hebreos que intentaron escapar
del gheto.
En 1948, fue juzgado en ausencia
en Checoslovaquia y condenado a
muerte por crímenes de guerra. Pero
a esas alturas había logrado
abandonar ya el Viejo Continente y
empezó una nueva vida como marchante
de arte en Canadá.
Hasta 1997, y después de haber
vivido impunemente enMontreal y
Toronto, no logró ser identificado
como criminal de guerra. En el proceso
abierto por el Gobierno canadiense
quedó constancia
de su presencia en el
«embarque» de al menos
dos trenes cargados
con prisioneros y con
destino a Auschwitz.
El propio Csizsik-
Csatary llegó a admitir
ante el fiscal canadiense
su participación en la
labores de vigilancia del
gueto, pero aseguró que
su labor fue «muy limitada
» en el proceso de
traslado de los judíos y
declaró que no tenía conocimiento
de dónde
iban a ser llevados.
El supuesto criminal
de guerra estaba bajo vigilancia
especial mientras
se tramitaba el caso
y su posible deportación,
pero logró escapar
de Canadá y nunca hasta
ahora volvió a saberse
nada más de él.
La labor de la Operación
Última Oportunidad
del Centro Simon
Wiesenthal, volcada en
la busca y captura de criminales de
guerra nazis antes de su muerte,
fue vital para dar con la pista del ex
comandante húngaro, que se trasladó
a su nuevo domicilio hace tan
sólo unas semanas y acude aún con
asiduidad a su viejo barrio en Budapest,
a kilómetro y medio de allí,
donde sus ex vecinos le conocen
aún como «Papá Csatary».
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