Madonna declara la ‘guerra’ a Marine Le Pen
La cantante exhibe en París una imagen de la política francesa con una esvástica
El Mundo, , 16-07-2012No es la primera vez queMadonna
le canta aMarine Le Pen. Aunque a
la francesa las dedicatorias de la reina
del pop más que halagarle le disgustan.
El pasado mes demayo, durante
un concierto en Tel Aviv, la artista
ya asoció la imagen de la
ultraderechista con la deHitler en un
vídeo que animaba su espectáculo.
El sábado, día de fiesta nacional en
Francia, la heredera de Le Pen volvió
a ser, a su pesar, parte de la puesta
en escena.
Tras la primera afrenta, la política
ya le había advertido a la artista que
el montaje musical tendría consecuencias.
«Si lo hace en Francia, la
estaré esperando», amenazó entonces.
Pero aMadonna la ultraderechista
no le da miedo y mientras cantaba
el tema Nobody knows volvió a
proyectar el vídeo de la discordia.
Ahora sí,Marine Le Pen va a pasar a
los actos. «La semana que viene depositaremos
una demanda por injurias
», confirmó Florian Philippot, vicepresidente
del Frente Nacional,
partido que lidera la gala.
En el controvertido montaje se ve
el rostro de la propia Madonna fundido
con el de otras personalidades
como el Papa Benedicto XVI o el ex
presidente egipcio Hosni Mubarak.
Marine Le Pen, que aparece con una
cruz gamada en la frente, sale unos
segundos antes de un personaje con
un gran parecido aHitler. En este caso,
el orden de los factores hace inevitable
la asociación de ideas. «Es a
la vez una injuria muy grave hacia la
interesada y una declaración de guerra
contra una parte de su público,
que incluye algunos votantes deMarine
le Pen», señaló Philippot.
El del sábado era el segundo
concierto de la estadounidense en
Francia. El anterior se celebró en
2008 y reunió a 140.000 personas.
En esta ocasión había 65.000. Por
eso, para la saga Le Pen la polémica
no es más que un recurso de
Madonna para tratar de retener a
su público. «Con esta provocación
trata de hacer frente a las dificultades
que encuentra, dado que su gira
es un rotundo fracaso», dijo el
portavoz del Frente.
Tras el concierto de finales demayo
en Tel Aviv, la aludida ya había
criticado que «las viejas cantantes
lleguen a tales extremos para que se
hable de ellas», mientras que su padre,
Jean-Marie Le Pen, le aconsejó
a su hija que pidiera amadameMadonna
un millón de dólares para
compensar la injuria.
Tampoco es la primera vez que la
rubia le saca los colores a la France.
En 1987, durante un concierto en el
Parc de Sceaux, lanzó unas bragas
al público, en presencia de Jacques
Chirac. Una osadía en el país de la
liberté, égalité, fraternité. Y quizá no
sea la última provocación pues la
artista aún tiene pendiente una cita
en Niza el próximo 21 de agosto.
El sábado no todo fue desafío. En
el aniversario de la toma de la Bastilla
de 1789, Madonna
recordó el espíritu
revolucionario
galo. «Batirse por
su propia libertad
es una pérdida de
tiempo.Hay que defender
la de otros,
como en la revolución
en la que luchasteis
por los derechos
del hombre
», dijo.
Ambas peleonas
y provocadoras,
cada una anima la
fiesta desde su plaza.
La americana
en los escenarios, Le Pen también
jalea desde la tribuna, con su lengua
afilada y su discurso extremo
antiinmigración y antieuropeo. Quizá
en su juventud bailó en algún
momento al ritmo de Like a virgin,
aunque ahora le haya declarado la
guerra a su autora.
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