Condenados del 11-M reciben clases de español e informática en prisión
La prisión de Villena también autoriza a Zougam, Gnaoui, Haski y Belhadj a hacer deporte
El Mundo, , 09-07-2012Presos islamistas relacionados con
el 11-M reciben diariamente en la
prisión alicantina de Villena clases
de español. Según ha podido saber
este diario de fuentes cercanas al
recinto penitenciario, los supuestos
yihadistas salen del módulo de
aislamiento cada mañana desde
las 9.30 horas hasta las 12.30 horas.
Desde allí, son trasladados al
módulo 7, donde aprenden a familiarizarse
con la lengua. Al margen
de español, esos mismos presos
también reciben lecciones de informática
básica.
En el centro penitenciario de Alicante
II se encuentran Jamal Zougam,
Otman Gnaoui, Hassan
Haski, y Youssef Belhadj. También
Mouhannah Almallah pasó allí tres
años, hasta que fue absuelto por el
Tribunal Supremo. Zougam y
Gnaoui fueron condenados a penas
milenarias por su participación
directa en los atentados, mientras
que Haski y Belhadj, que también
fueron acusados en el juicio del
11-M, recibieron condena por pertenencia
a un grupo terrorista.
Estos internos, que cumplen su
condena en celdas de aislamiento
al estar catalogados como peligrosos,
también han recibido autorización
de la dirección de la prisión
para que dos días a la semana vayan
al polideportivo. Allí están un
hora haciendo ejercicio y practicando
deportes.
Según estas fuentes, el resto de
presos de aislamiento no disfrutan
de la formación extra que
ofrece Prisiones. En total, el módulo
de aislamiento está compuesto
por 36 celdas, de las cuales
«28 o 29» están actualmente
ocupadas. Esta parte de la cárcel
está destinada a los internos clasificados
en «primer grado», y a
los sancionados con días de aislamiento
por haber cometido alguna
falta grave, es decir, por sanción
disciplinaria. El régimen de
vida en estos módulos es el llamado
régimen cerrado, que se aplica
a los penados enmarcados por su
«peligrosidad extrema o manifiesta
inadaptación a los regímenes
ordinario y abierto, y a los preventivos
en quienes concurran
idénticas circunstancias».
En este caso, al parecer, los islamistas
relacionados con el
11-M mantienen buena relación
con el resto de reclusos y los funcionarios;
de ahí que hallan podido
adherirse a los programas de
formación.
Desde Instituciones Penitenciarias
ni confirman ni desmienten esta
información. No obstante, fuentes
oficiales aclararon que las clases
a reclusos como los del 11-M
en Villena «no suponen ningún
gasto extra y se contemplan en los
presupuestos» de cada centro,
aprobados y revisados por el Ministerio.
Todo ello busca «la mejora
de las capacidades y habilidades
sociales y laborales, y la superación
de los factores conduct
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