Infractores de la playa

Policías locales de Arona levantan en año y medio casi 600 denuncias por actividades irregulares en las playas, como masajes, venta de complementos o bebidas y comida, además de las figuras de arena. Los agentes intervienen los útiles, la mercancía o la recaudación, pero casi nunca se logra cobrar las sanciones.

El Día, EL DÍA, S/C de Tenerife, 09-07-2012

Las playas representan para la mayoría de ciudadanos y turistas el lugar donde disfrutar del ocio y el tiempo libre en verano. Sin embargo, para otras personas es el lugar en el que “se buscan la vida” con “esculturas” de arena, masajes, venta de bebidas y comida, así como con la distribución de complementos en los paseos. Todas esas actividades están consideradas irregulares en la Ordenanza de convivencia de Arona y, por lo tanto, la Policía Local debe actuar en consecuencia. En apenas un año y medio, los agentes han levantado casi 600 denuncias por vulnerar dicha normativa. La intervención se salda, generalmente, con el decomiso de los útiles, la mercancía y la recaudación, así como la imposición de una sanción de hasta 300 euros.

En realidad, cuando el personal del consistorio finaliza el expediente administrativo para multar a dichas personas, casi nunca se logra cobrar, porque resulta muy difícil localizar el domicilio de los infractores. Cada actividad está desarrollada por un colectivo étnico diferente. Los masajes están realizados por mujeres chinas. La inmensa mayoría ofrecen a los policías domicilios donde no viven. En cuanto a la venta ambulante en los paseos, está controlada por subsaharianos, generalmente senegaleses o nigerianos. Hace algo más de un año, a unos pocos de ellos también se les vinculó con el trapicheo de droga en Adeje y Arona. Y hubo enfrentamientos violentos entre varios de ellos y las fuerzas de seguridad. Según una de las fuentes consultadas, en los permisos de residencia de estos africanos figura un domicilio que, muchas veces, casualidad o no, coincide con una pensión de Santa Cruz. Y, cuando se les va a notificar alguna sanción por correo, hace tiempo que no residen allí.

Los magrebíes copan la venta de refrescos y productos de bollería.

Y las figuras en la arena para recaudar dinero están controladas casi siempre por rumanos. A tenor de los datos recabados por los policías, la persona que levanta la “escultura”, más o menos curiosa, o más o menos elaborada, no es la misma que después la custodia, la mantiene y, lo más importante, recauda dinero por ella. La existencia de una “escultura” no genera mayor problema a las autoridades, sino “lo que se genera alrededor, como restos de bebidas, la realización de necesidades fisiológicas, ruidos durante las noches, supuestos daños en el sistema de riego de los jardines o el gasto de agua de las duchas para mantener la figura”, según fuentes policiales. En lo que va de año, los agentes han levantado unas 150 denuncias. Y en 2011 se formularon unas 432 por parte de la Policía Turística, las patrullas o los motoristas del cuerpo municipal.

Desde la Policía Local de Arona consideran que, desde la administración competente, se debería estipular como requisito para renovar los permisos de residencia que los denunciados estén al corriente en el pago de sanciones con los diferentes ayuntamientos. Y, de esa manera, evitar que centenares de infracciones queden impunes.

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