La muerte de un joven en Sant Gervasi es un asunto de bandas latinas

La principal hipótesis de los Mossos es que la paliza mortal a la víctima fue un escarmiento

La Vanguardia, , 05-07-2012

Un escarmiento con muy trágico final es lo que parece esconderse tras la muerte de un joven hispanoamericano, de 17 años y miembro de la banda de los latin kings, acaecida el pasado lunes en el parque de Monterols, en el barrio barcelonés de Sant Gervasi. Los Mossos d’Esquadra han detenido a tres compañeros de pandilla acusados de haber acabado con la vida de la víctima a golpes, en lo que podría haber sido algún tipo de ritual de castigo que se fue de las manos.

Los arrestados son dos chicos latinos de 15 y 16 años y una joven de 18 que, según fuentes cercanas al caso, podría ser una latin queen, la rama femenina de los también conocidos como reyes latinos. Los dos menores, según las mismas fuentes, fueron los autores materiales de la paliza que provocó la muerte de la víctima el pasado lunes. La chica, en cambio, fue arrestada por encubrimiento. La joven pasó ayer a disposición judicial y anoche se debía decidir la suerte que iba a correr y si esa iba a ser la libertad o la prisión.

La principal hipótesis con la que trabaja la policía consiste en creer que los dos jóvenes supuestamente agresores –han pasado a disposición de la Fiscalía de Menores– estaban cumpliendo la orden de un cuadro superior de su banda consistente en castigar a la víctima por haber incumplido alguno de los preceptos o principios fundamentales que juran los miembros de los latin kings cuando ingresan en la pandilla. Estos castigos son relativamente frecuentes y su severidad depende de la gravedad de la falta. Una desobediencia a un inca o jefe de capítulo, que es como se denomina a determinados mandos de la banda en sus diferentes demarcaciones territoriales, que no coinciden siempre con barrios o localidades.

Los castigos por indisciplina dentro de una banda latina pueden llegar a ser muy duros, pero el castigo capital –en nuestro país– es muy poco frecuente y cuando se ha producido ha estado vinculado principalmente a casos en los que la víctima ha querido marcharse o se ha marchado del grupo.

En septiembre del 2009, un joven latino vinculado a la banda de los bloods fue asesinado a balazos en una calle de Collblanc, en l’Hospitalet de Llobregat. Se trató de un escarmiento de su propia banda. Se dijo entonces que la víctima quería dejar el grupo y se dio la orden de ir a por él. El caso no ha sido juzgado.

Los datos policiales no avalan todavía la idea de que se esté incrementando el número de pandilleros en Barcelona y su área metropolitana pero sí un cierto repunte de su actividad violenta. Sí se sabe, en cambio, que las pandillas tratan de captar nuevos adeptos y que dicha búsqueda se llega a hacer entre muchachos de primero de ESO. Se trata de niños de 12 años que muy fácilmente se sienten atraídos por la figura de un pandillero. Las maniobras de los captadores se realizan a la salida de los centros educativos, en canchas deportivas o en parques públicos, principales puntos de reunión de los grupos.

Se sabe, también, que dentro de este afán de aumentar la captación ciertas bandas han ordenado a sus miembros que hagan lo posible por aparecer en los medios de comunicación, a través de determinadas acciones que llamen la atención mediática.

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