Cameron estudia limitar la entrada de ciudadanos griegos

Londres se escuda en la "tensión extraordinaria" para dar una carta de legalidad a su propuesta

Deia, reuters/e. p., 04-07-2012

londres. El primer ministro británico, David Cameron, dijo ayer martes que el Reino Unido podría limitar la entrada de inmigrantes procedentes de Grecia y de otros países de la zona euro afectados por la crisis de deuda si se da una situación de “tensión extraordinaria”. “La postura legal es que si hay una tensión extraordinaria, es posible emprender acciones para limitar los flujos migratorios, pero, obviamente, esperamos que eso no ocurra”, declaró ante una comisión parlamentaria. Las normas de la Unión Europea permiten que los ciudadanos comunitarios residan y trabajen en cualquier país miembro. “Yo estaría dispuesto a hacer lo que sea necesario para que nuestro país siga siendo seguro, para que nuestro sistema bancario siga siendo fuerte, para que nuestra economía siga siendo sólida”, añadió.

El debate sobre la reinstauración de las fronteras no es nuevo, ni siquiera es una iniciativa británica. La Francia de Sarkozy fue la abanderada de esta medida extraordinaria que da a los países de la UE la flexibilidad que sus políticas requieren, dependiendo de qué tipo de políticas sean, claro está.

La derecha europea llevaba tiempo intentando modificar la legislación europea en torno a los flujos migratorios hasta que por fin lo consiguió. Y aquel acuerdo es al que se agarra ahora Cameron con su nueva pretensión de recuperar cada vez más de la soberanía cedida al integrarse en la Unión Europea.

Antes que el Reino Unido han sido Francia y Alemania los que ya han anunciado su intención de restablecer los controles fronterizos dentro de la UE. Incluso Suiza, firmante del acuerdo de Schengen, ya ha señalado a ocho países de la UE, a cuyos ciudadanos limitará la entrada al país.

salvaguardar al reino unido Cameron indicó que una mayor integración bancaria en la UE – una respuesta que probablemente podrían dar a la crisis los 17 Estados de la zona euro – no tendría por qué implicar grandes cambios para Reino Unido si se aplican las salvaguardas adecuadas. En el Reino Unido existe el temor de que la unión bancaria y fiscal acordada por los países de la eurozona pueda modificar ciertas normas y eso afecte a Londres, el mayor centro financiero de Europa y del que el Estado británico obtiene gran parte de sus ingresos.

El primer ministro británico quiere recibir garantías de que esa unión bancaria no utilizará su influencia para imponer a su país decisiones con las que no está de acuerdo. “Si los 17 países de la zona euro crean para ellos una unión bancaria – algo que, sinceramente, creo que necesitan – y si conseguimos las garantías adecuadas, no supondrá un cambio fundamental para nosotros”, manifestó el primer ministro.

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