Los retos de la humanidad | MAURITANIA. DESARROLLO IGUALITARIO

Adiós a un plan contra el racismo

El Periodico, BEATRIZ MESA, 21-06-2012

Asolada por la pobreza, Mauritania malvive desde su independencia. Sin suministro de electricidad ni agua potable y sin una producción local para el abastecimiento de las familias, el Estado se ve obligado a importar el 70% de lo que consume. En estos tiempos en los que el Gobierno central ajusta y ahorra en cooperación al desarrollo, Mauritania siente como nunca el frío de la crisis económica. Y en estas, organizaciones como Intermón Oxfam se ven en mitad de proyectos con el agua al cuello. De momento, el programa de Intermón de buen gobierno negociado hace un año con la Agencia Española de Cooperación Internacional (AECI) para el territorio mauritano ha empezado a cojear y no tiene visos de que pueda completarse. El compromiso económico inicial era de 1,5 millones de euros para cuatro años, con el objetivo de acompañar al Gobierno de Mohamed Ould Abdelaziz en su estrategia de lucha contra la pobreza. De la noche a la mañana se ha suspendido.

Intermón pretendía actuar de gendarme para que la ayuda a miles de familias que viven por debajo del euro al día y no disponen de alimentos para una media de siete hijos por familia fuera eficaz. Los cooperantes desplegados en el terreno tenían la misión de evitar que las autoridades actuaran de forma indiscriminada y racista contra la población esclava y negra que desde tiempos remotos viven en el abandono y la marginación por parte del Estado. Todos estos desafíos tendrán que esperar otros periodos de prosperidad porque España cerró el grifo.

RIESGO DE DESAPARICIÓN / «Hemos conseguido financiación con la Junta de Andalucía pero es muy poco para el trabajo que debemos desarrollar y el tiempo que requiere», se lamentó a EL PERIÓDICO Inma de Miguel, responsable del programa regional de justicia económica en África desde hace ocho años. Casi 20 años dedicada en cuerpo y alma a la cooperación y jamás había visto un impacto tan negativo en la solidaridad. «Habrá oenegés que desaparezcan porque se financian exclusivamente con dinero de la AECI. Nosotros, por suerte, no dependemos solo de la cofinanciación. Y más del 50% proceden de los recursos propios, pero, claro, la crisis también afecta al flujo de las donaciones», explica.

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