Una visita en la que los internos se ocultaron

El Mundo, O. R. S. MADRID , 12-06-2012

Era la primera vez que el Ministerio del Interior abría las puertas del centro de internamiento de extranjeros (CIE) de Madrid a los periodistas, y éstos estaban expectantes. Pero la visita, presentada en un contexto de «transparencia» por el ministro Jorge Fernández, decepcionó porque fue imposible ya no conversar con los internos, sino simplemente verlos.

Había 126 hombres y 130 mujeres en el centro ayer, pero permanecieron escondidos en el patio durante todo el tour mediático. Hasta el punto de que, para poder comer, tuvieron que esperar a que se marcharan los periodistas del comedor, aunque ya llegaban tarde a su hora del almuerzo. Sólo aparecieron, por azar, dos inmigrantes. El primero accedió a conversar con la prensa, pero varios policías lo impidieron. El segundo también respondió, pero la charla fue impedida bajo el argumento de que «todavía no había ingresado en el centro».

Así que el recorrido se limitó únicamente a exhibir el menú nunca ponen cerdo y hay comida para celíacos; mostrar las máquinas de bebidas a un euro el refresco; enseñar las ordenadas celdas todas tendrán baño en suite para final de mes, y pasar por el ambulatorio. Fernández, por cierto, anunció que habrá más horas de médico.

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