MÁS MUJERES CON HIJOS vulnerables a la pobreza
Cáritas alerta de que la crisis empieza a afectar a la salud mental de las personas
Crece el número de mujeres que afrontan situaciones de vulnerabilidad en solitario y con hijos a su cargo
Deia, , 09-06-2012BILBAO. Primero fueron los efectos materiales: paro, falta de recursos económicos… Pero la crisis económica ha alcanzado ya una segunda fase, en la que sus efectos empiezan a minar también la salud psicológica de las personas. “La crisis está durando más tiempo del que una persona puede asumir”, alertó el director de Cáritas Bizkaia, Mikel Ruiz, en la presentación del informe de actividad de la asociación del año pasado, que se realizó de forma conjunta en los tres territorios. Ruiz advirtió también de que la crisis está adoptando, cada vez más, “cara de niño”, como consecuencia de su duración y de la existencia, cada vez mayor, de mujeres solas en situación precaria con hijos a su cargo.
Cáritas Euskadi atendió en 2011 a alrededor de 42.500 personas, destinando más de 5,2 millones de euros en ayudas directas. Sus responsables mostraron su “preocupación” porque la crisis está golpeando con fuerza a las personas más vulnerables, como mayores y niños, destacando además que “ni la crisis ni la pobreza que aquejan a nuestra sociedad son únicamente económicas”.
Bizkaia
La crisis entra en su 2ª fase
La entidad socio – caritativa de Bizkaia prestó su ayuda a lo largo del año pasado a casi 13.500 personas, un 5,4% más que en 2010 y casi 4.000 personas más que en 2007, justo antes de que comenzara la crisis. Su director, Mikel Ruiz, destacó que la pobreza sigue creciendo en Bizkaia, aunque destacó que “no es un fenómeno que haya surgido en 2007”. Lo que sí se está acentuando es que es “más extensa e intensa” que hace unos años, porque cada vez hay más personas que no disponen de recursos económicos suficientes para vivir y las situaciones son más graves. Todo ello, resumió, está provocando que se esté produciendo una “cronificación” de la pobreza.
La responsable de Investigación y Gestión del Conocimiento de Cáritas Bizkaia, Ana Sofi Telletxea, alertó de que, cuatro años después de su arranque, la crisis económica está entrando en una “segunda fase”, caracterizada por efectos en la situación psicológica y mental de los afectados. “Son impactos no tanto en las necesidades básicas y materiales, que por supuesto siguen, sino que afectan a otros ámbitos de la persona cuando se mantienen en el tiempo, como la autoestima, las condiciones psicológicas…”, explicó Telletxea. Y es que, al agotarse el primer “colchón familiar” para sobrevivir a la crisis, muchas personas terminan afrontando estas difíciles situaciones en soledad. “Nos encontramos con situaciones cada vez más complejas y las personas atrapadas en ellas no cuentan con una red de apoyos – familia, amistades, vecinos – que les puedan servir de ayuda”, advirtió la responsable de Cáritas.
Todo ello está repercutiendo en la situación psicológica de los afectados, de forma que la enfermedad mental está actualmente presente “en todos los colectivos” que atiende la entidad, incluidos los niños. “Habitualmente hemos relacionado la enfermedad mental con la exclusión grave, pero estamos atendiendo patologías y problemas de enfermedad mental en todos los colectivos: los de vulnerabilidad, los de exclusión grave, las personas mayores, infancia…”.
También está provocando que la infancia esté sufriendo cada vez más los efectos de la crisis, como consecuencia del aumento de mujeres solas que tienen que luchas para sacar adelante a sus hijos. “En los últimos años, la pobreza está empezando a tener cara de niño en los países occidentales”, subrayó Telletxea.
Los representantes de Cáritas mostraron su preocupación por que la crisis “está poniendo en quiebra el futuro de nuestra sociedad”, al afectar a los más pequeños y al estado psicológico de las personas. “El capital humano es la mayor riqueza de nuestro entorno. Y ese es el riesgo que estamos corriendo actualmente debido a la crisis”, alertaron.
Si la radiografía que reflejan los datos de 2011 es muy negra, tampoco las cifras de este año invitan al optimismo. “Todavía no vemos un cambio en las tendencias”, aseguraron los responsables de Cáritas Bizkaia. Entre octubre de 2011 y el pasado mes de marzo, desde la sede de Bilbao han atendido a 8.700 personas, de las que más de la mitad se encuentran en una situación de extrema pobreza, esto es, con ingresos nulos o muy por debajo de las ayudas sociales. Para la mayoría de ellas es, además, la primera vez que recurren a Cáritas, lo que supone que sigue habiendo personas que caen en una situación de pobreza. Siguen incrementándose – más de 1.700 personas en estos seis meses – las personas que no pueden acceder a una Renta de Garantía de Ingresos, por ejemplo por no haber cumplido los cinco años de cotización exigidos. Muchos de ellos viven en situaciones muy precarias, como mujeres solas con hijos a su cargo que no pueden permitirse más que una habitación.
Gipuzkoa
24.000 personas atendidas
En Gipuzkoa hay 24.619 personas que durante el año pasado vieron menguar sus recursos hasta límites inasumibles por la persistencia del desempleo. Son 1.300 “nuevos pobres” más que el año anterior, entre los que figuran “niños y jóvenes” que no pueden llevar una vida asimilable a la de sus compañeros. Sus aitas se han quedado sin trabajo y ellos tienen dificultades para vestir, alimentarse, e incluso conseguir el material escolar. Pertenecen a familias que hacen esfuerzos a diario por no caer en la desesperanza que arrastra a tantos otros. Desde que comenzó la crisis, la cifra de personas en riesgo de exclusión social en Gipuzkoa se ha disparado un 50%.
Los datos de la memoria de Cáritas Gipuzkoa, que ofrecieron ayer en Donostia sus responsables, ofrecen un panorama un tanto desalentador. Cada día que pasa, el sistema de protección doméstico parece hacerse añicos para un número creciente de familias. “La prolongación y el recrudecimiento de la crisis está disminuyendo los recursos propios y los provenientes del círculo familiar”, alertó Alfonso Muro, director de Cáritas. Una caída al vacío que coincide con los recortes aplicados por la Administración “en un momento de verdadera emergencia”.
Así, el aumento de necesidades no cesa, y la cuantía económica de la acción social desarrollada por Cáritas sigue ejerciendo, en la medida de lo posible, de muro de contención. Durante el año pasado, la partida ascendió a 8.576.165 euros, de los cuales más de dos millones fueron destinados a la ayuda directa para garantizar la subsistencia y la vivienda, “dos de los principales problemas que existen”, según destacó José Emilio Lafuente, secretario general de la organización.
Araba
Niños y mayores, afectados
En Araba, cada vez son más los colectivos afectados por la necesidad. Años atrás el infortunio se centraba en grupos relacionados con la exclusión social, situación que empezó a variar en 2011, cuando los niños y las personas mayores empezaron a formar parte de los nuevos focos de la pobreza con una asiduidad nunca deseable.
Esta situación está relacionada con el paro de larga duración que afecta a muchos trabajadores. No en vano, cada vez son más las familias en las que ambos progenitores se encuentran en desempleo. Lógicamente, sus hijos sufren las consecuencias. Por otro lado, en el caso de los jubilados, estos ven cómo el retorno de los hijos sin trabajo al hogar les lleva a sustentar a todo el núcleo con una sola pensión, que resulta insuficiente.
A pesar de ello, el rostro de la pobreza sigue siendo femenino, ya que el 58,9% de las personas ayudadas fue mujer, joven e inmigrante (78%). Además, también se asistió a nuevos colectivos como personas en búsqueda de trabajo sin importarles las condiciones laborales, desempleadas de larga duración, personas con movilidad de padrón o baja cualificación profesional y otras que acusan maltrato psicológico en la familia.
En total, Cáritas atendió en 2011 a más de 3.600 familias alavesas. Un dato alarmante que invita a la reflexión. Por ello, desde este colectivo se hizo un llamamiento a las instituciones para que estas apuesten por políticas sociales más inclusivas y no por recortes que lleven a la reducción del nivel de bienestar. La asociación explicó que 2011 fue el ejercicio en el que más entrevistas y respuestas se ofrecieron en la historia del colectivo en base a un presupuesto de más de 2,5 millones de euros recolectados de la solidaridad individual, privada e institucional. Gracias a ello, 3.604 familias fueron atendidas y se realizaron 18.046 entrevistas, a partir de las cuales se ofrecieron 10.841 respuestas que se refirieron fundamentalmente a ayudas económicas, inserción laboral y acciones sociales.
(Puede haber caducado)