El Viera y Clavijo se consolida como residencia habitual de indigentes

Ropa tendida, sillas, mesas e incluso almanaques colgados son muestras de la existencia de residentes en el parque y en su entorno. El Ayuntamiento de Santa Cruz retiró los contenedores, pero no los desperdicios ni una especie de salón-comedor. Cáritas cree que más de 50 personas duermen en la calle en la ciudad.

El Día, L.C., S/C de Tenerife, 06-06-2012

En meros colchones sobre el suelo o en el antiguo colegio de Las Asuncionistas. Los okupas del parque Viera y Clavijo no solo no se han ido, sino que parecen estar cada vez más asentados.

Ropa tendida, un almanaque y un trozo de espejo son una muestra de la estabilidad que han alcanzado los que residen en la zona, que se dividen, además, entre varios espacios, como si de una zona residencial se tratara.

Están los que viven en el antiguo colegio de Las Asuncionistas (que es Bien de Interés Cultural), que tiene casi la totalidad de las ventanas de los pisos superiores abiertas. También los que se quedan en el Pérez Minik y los que usan los colchones del pequeño escenario que hay sobre el local donde ensaya la Banda Municipal.

Detrás del lugar donde estaban los contenedores, ha quedado un lugar con sillas y una especie de zona para barbacoa. Todo lleno de suciedad y restos de tetra – bricks y latas. Tras un muro cercano, dos chabolas con colchones e incluso una flor colocada entre las piedras…

“Está lleno de extranjeros, de menores y no son exageraciones”, asegura Ana Mendoza, presidenta de la Asociación para la Rehabilitación del Parque Cultural Viera y Clavijo.

Mendoza fue la primera que denunció la existencia de okupas en los edificios a principios de este año y solicitó, con el apoyo del PP, que se hiciera una visita al interior para comprobar el alcance de los destrozos. Esto último le ha sido negado por carta por la concejal de Cultura del Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, amparándose en el convenio de cesión al Gobierno de Canarias.

“Siguen engañándonos y echándose la culpa unos a otros”, se queja. “A mí me parece una vergüenza tener eso al lado de un hotel”, apunta.

Por otro lado, está la situación precaria en la que duermen estas personas. Leonardo Ruiz del Castillo, director de Cáritas en Santa Cruz de Tenerife, apunta a que las personas sin papeles son reacias a acudir a los centros de la ONG o del Albergue porque se les solicita una filiación. “La Policía algunas veces entra y hace controles y les asusta que les puedan expulsar”, explica.

Además, el otro perfil de indigente es el de una persona con alguna adicción o con una enfermedad mental y que no se medica.

“Yo creo que hay más de 50 personas durmiendo en la calle en Santa Cruz de Tenerife”, opina el representante de Cáritas, que recuerda que el municipio cuenta con el Albergue y dos centros de Cáritas, que suman cerca de 200 plazas.

Ruiz del Castillo también recuerda que la Comisión de Personas Sin Hogar, que ha creado el Ayuntamiento de Santa Cruz de Tenerife, está haciendo avances en la atención de estas personas.

Mientras, ninguna de las soluciones anunciadas para el Viera y Clavijo ha dado sus frutos. Además, el Gobierno de Canarias ha vuelto a aparcar su inversión en este lugar, un BIC convertido en refugio de personas sin hogar.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)