La Policía halla en un vertedero de residuos inorgánicos el cadáver del niño desaparecido en Valencia. Un error al separar los deshechos pudo provocar que se encontrara abierto en canal y sin un brazo
Johan, descuartizado en la basura
La Razón, , 05-06-2012Pasaban unos minutos de las seis de la tarde cuando un miembro de la Policía Judicial de Valencia y un trabajador de la empresa Sociedad de Agricultores de la Vega (SAV) se encontraron ayer con una estampa dantesca mientras realizaban la búsqueda del cuerpo de un niño de tres años en el vertedero de Dos Aguas. Ante sus ojos los restos del cuerpo deshecho, abierto en canal y sin un brazo. Automáticamente, fueron asistidos por otros miembros de las Fuerzas de Seguridad del Estado como consecuencia del impacto sufrido. Seguidamente, formaron un cordón de seguridad para que la escena no fuera sometida a la publicidad incontrolada.
El operativo había obtenido sus frutos. Una pala mecánica cogía una bala comprimida, el perro rastreador daba unas vueltas alrededor de ella y si notaba algo, se abría el «paquetón» para removerlo. La búsqueda del pequeño Johan David se inició en la madrugada del pasado viernes en las instalaciones de los vertederos de Aldaya y Dos Aguas, una vez que la Policía logró la última versión de las dos detenidas por el suceso.
A la hora de cerrar esta edición, aún se desconocía si continuarían las labores de búsqueda por la falta del brazo o se suspendería definitivamente. El mal estado de los restos, además de complicar la vía para encontrar la auténtica sucesión de hechos y la culpabilidad de los afectados, abre un debate de responsabilidad empresarial, igual de problemático. El cuerpo del niño nunca debería haber llegado al vertedero, ya que allí sólo debe arrojarse material inorgánico.
Por tanto, la pregunta es inevitable: ¿qué sucede en la planta de Quart de Poblet, responsabilidad de la UTE entre las empresas Cyes, Sufi y Corporación Turia? ¿Cómo se hace la selección del material orgánico e inorgánico? ¿Por qué no se detectan sustancias orgánicas como es el cuerpo de un niño de tres años?
Estas circunstancias podrían explicar que el cuerpo apareciese deshecho tras pasar por las cintas de selección, en donde se separan la basura orgánica e inorgánica. Esta última, denominada «de rechazo», pasa por una prensadora para formar las balas comprimidas que se transportan al vertedero de Dos Aguas. La basura orgánica se reutiliza para fabricar compost.
Fuentes de la citada UTE confirmaron a LA RAZÓN que, efectivamente, la selección no debio hacerse como es debido. «Ya habíamos sospechado hace algún tiempo que las balas podían llevar algún resto orgánico».
Muerte «accidental»
El comienzo de esta tragedia es la demostración de que la realidad supera en muchas ocasiones a la ficción. Todo empezó el pasado miércoles cuando la Policía recibió una llamada denunciando la desaparición de un niño de tres años. El aviso fue realizado por la madre, que se encontraba fuera de Valencia buscando trabajo y que había dejado al pequeño con sus dos compañeras de piso, todas de nacionalidad boliviana. Al no poder hablar con su hijo, como todos los días, sospechó que algo raro sucedía y cursó denuncia telefónica a la Policía.
Miembros del Cuerpo Nacional se personaron en el apartamento y no dieron por buena la primera versión de las dos mujeres, que declararon que el niño había sido secuestrado. Una segunda manifestación desveló la truculenta realidad. Tras morir «accidentalmente», habían tirado el cuerpo a un contenedor de basura.
Dada por cierta esta afirmación, efectivos de la Policía, Guardia Civil y Bomberos emprendieron la búsqueda entre los restos de las plantas de Quart de Poblet y Dos Aguas. Desde las cuatro de la madrugada del viernes se ha estado rastreando palmo a palmo las dos instalaciones. La magnitud de la búsqueda era tal que también se utilizaron perros adiestrados para la localización de personas.
Las labores de búsqueda se vieron dificultadas por el hecho de que los residuos urbanos llegan diariamente al vertedero de Dos Aguas no «sueltos» sino comprimidos en cientos de balas cúbicas. Por ello, había que ir rompiendo y deshaciendo con una pala excavadora una a una para remover los restos en una ingrata tarea.
Los dos vertederos tienen una gran extensión, pero el acumulo de residuos se hizo de manera ordenada y más o menos se tenía acotada la zona donde se arrojaron las balas de basura que se recogieron la noche del miércoles. Las imágenes de la Policía en el vertedero recordaban ayer las de otro brutal asesinato, el de Marta del Castillo, cuyo cuerpo también se buscó en un vertedero y, a día de hoy, sigue desaparecido.
Además de la Policía, la Guardia Civil y los Bomberos, participaron en las tareas de «removida» operarios de la planta, técnicos municipales e ingenieros protegidos por mascarillas y trajes especiales.
Agentes de la Policía científica y de la judicial habían analizado hasta ayer más de 300 paquetes de basura de entre una tonelada y una tonelada y media cada uno.
La investigación la dirige la titular del Juzgado de Instrucción número 15 de Valencia, que casualmente es el que instruye el caso Emarsa. Se trata de una magistrada de adscripción territorial, es decir, de refuerzo, ya que el titular, Vicente Ríos, está dedicado en exclusiva a la extensísima causa del presunto saqueo de la depuradora de Pinedo. Las dos mujeres, amigas de su madre, se encuentran en prisión comunicada y sin fianza después de que una de ellas reconociera que el niño había fallecido y que habían dejado el cuerpo en un contenedor de basura de Valencia.
En busca de nuevas pistas de Ruth y José
En los próximos días, la Policía volverá a registrar la finca cordobesa de Las Quemadillas, en busca de nuevas pistas que ayuden a esclarecer la desaparición, hace ya casi ochos meses, de los pequeños Ruth y José. Según adelantó ayer Antena 3, el juez instructor del caso, José Luis Rodríguez Laín, ha autorizado el registro del terreno y de sus inmediaciones, propiedad de los abuelos paternos de los niños. Por su parte, José Bretón, el padre de los menores y único acusado de su desaparición, realizará la próxima semana la declaración indagatoria.
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