Solidaridad y responsabilidad

Diario de Noticias, Inés García, 01-06-2012

El 21 de mayo, el Centro de Inserción Sociolaboral (CIS), que la Fundación Secretariado Gitano subvenciona y apoya el SNE, sufrió en la nave donde tiene su principal centro de trabajo un incendio que ha provocado graves destrozos. La desesperación y la impotencia nos inundaron al ver cómo en minutos desaparecía tanto esfuerzo invertido y tantas esperanzas. Los CIS son empresas sin ánimo de lucro para tratar de ayudar a personas de difícil inserción en el mercado de trabajo (la mayoría de los/as trabajadores de la FSG pertenecen a la comunidad gitana y se encuentran en situación de exclusión social severa).

Viendo cómo se han desarrollado los acontecimientos, tengo que suscribir la idea de que en los momentos duros es donde se ven los verdaderos apoyos y también que de las crisis pueden salir cosas positivas. Los hechos nos obligan a trabajar más y a tener que realizar nuevas inversiones. Pero quiero agradecer a los bomberos, que actuaron con prontitud y eficiencia; y a la Fundación Aspace, que nos ha ofrecido sus instalaciones para poder seguir trabajando. Esto demuestra la solidaridad de Rafael Olleta pero, sobre todo, unos valores interiorizados que han hecho suyo nuestro problema con una generosidad y una naturalidad que nunca alcanzaremos a agradecer lo suficiente.

Por otra parte, todos los trabajadores de la Fundación Secretariado Gitano mostraron su disposición personal por encima de la laboral para colaborar fuera de su tiempo de trabajo y en tareas más allá de sus responsabilidades laborales. Los técnicos del CIS han dedicado infinitas horas de trabajo y esfuerzo, sin que nadie tuviera que pedírselo y haciendo mejor, si cabe, su trabajo. Lo más importante ha sido la respuesta de los trabajadores de CIS. Se han prestado a trabajar en horario nocturno. Cuando Aspace finaliza su jornada habitual lo están haciendo sintiéndose parte de un proyecto, protagonistas del mismo y dispuestos a darlo todo para que el centro pueda salir adelante. Por eso querría destacar el origen étnico de estas personas: son gitanos/as a los que se les atribuyen estereotipos y prejuicios que no tienen nada que ver con la realidad y que en muchas ocasiones se les discrimina porque no se les conoce. Esta es la realidad, no la que muchas personas, a veces por falta de información, atribuyen a la comunidad gitana, cuando son actitudes y comportamientos de una minoría. Son padres y madres que, a pesar de arrastrar situaciones familiares y personales difíciles, quieren trabajar, sacar a sus familias adelante y un futuro mejor para sus hijos. Son el fundamento de nuestro centro y nos han justificado que la decisión de la Fundación Secretariado Gitano de poner en marcha este centro de inserción se refuerza con lo sucedido. Nos han dado una gran lección que nunca olvidaremos y que a los responsables nos hace sentirnos orgullosos de trabajar con y para la comunidad gitana, en este caso, de Navarra. Gracias a todos los mencionados.

Texto en la fuente original
(Puede haber caducado)