El Ayuntamiento reactiva el plan contra la mendicidad infantil

Desarrollará una campaña para concienciar a la ciudadanía para que no dé dinero a las madres rumanas que piden utilizando a sus hijos

ABC, B. L.CÓRDOBA, 31-05-2012

El Ayuntamiento va a reactivar el plan contra la mendicidad infantil por lo que adjudicará próximamente el citado programa dirigido principalmente a la ejercida por rumanos. Los ejes del plan serán el trabajo en la calle para detectar estas situaciones y el servicio de estancia diurna, con un aula – puente a la escolarización o atender aspectos básicos de los pequeños. Pero lo más llamativo será una campaña para sensibilizar a los ciudadanos de que no den dinero a las madres que piden con bebés, un fenómeno que, no obstante, el PP cree que «no va a más» y está estancado.

El Consistorio acaba de licitar el concurso para este programa de integración de menores en situación de exclusión. Un nombre eufemístico tras el que están la actuaciones para combatir la mendicidad infantil realizada mayoritariamente por mujeres rumanas de etnia gitana.

El plan apuesta por la continuidad. Se basa en dos grandes labores. La primera de hallar los menores excluidos, explica el pliego de condiciones del concurso, en la calle, sobre todo, así como en los asentamientos chabolistas en la periferia y en pisos alquilados por varias familias. Entre los objetivos, destaca la prevención de la mendicidad con menores al detectar la existencia de mujeres con pequeños a su cargo que la practiquen. Igualmente, se pretende que el colectivo rumano de etnia gitana sea informado de los recursos existentes, así como facilitarles el acceso a ellos. Por ejemplo, se realizarán acompañamientos a los servicios sociales, sanitarios o educativos. Las medidas son «integradoras».

El otro eje del programa es la gestión del aula infantil (servicio de estancia diurna) Con ella, se pretende, entre otras cuestiones, que, tras detectar menores sin escolarizar, se les faciliten los trámites para ello. Eso sí, hay un aula – puente para preparar la integración de los pequeños en un centro escolar normalizado. En ella, también se atenderán «necesidades básicas» de los pequeños como alimentación e higiene así como su seguimiento sanitario. Además, se promoverá entre las madres el aprendizaje del cuidado de los menores.

Este programa se desarrolla con cinco personas educador, trabajador social, traductor y dos monitores infantiles. La empresa ganadora del concurso debe subrogar a los cinto empleados de Adsam que ahora desarrollan el plan. El presupuesto de licitación es de 130.986 euros por un año de contrato, prorrogable por otro más con acuerdo de ambas partes.

La edil de Familia y Servicios Sociales, María Jesús Botella, sostuvo ayer que la mendicidad infantil rumana en la capital, a su juicio, «no es una situación que vaya a más». Añadió que está «estancada». Apuntó que, aunque no son muchas las personas que la practican, «sí son muy visibles. Se ponen donde hay mucha afluencia de público». Añadió que «se cambian de ubicación buscando los lugares y horarios» en los que la aglomeración de ciudadanos es mayor. Aunque quiso quitar hierro al lado cuantitativo del problema sí admitió que «duele ver a niños chiquititos con sus madres pidiendo en la calle. Seguimos haciendo lo que está en nuestras manos» ante este fenómeno, apostilló.

La edil explicó que en materia de lucha contra la mendicidad infantil rumana hay una relación «muy buena» entre la Policía Local y Servicios Sociales. «Siempre ha habido una comunicación para poner en común la información que sea útil». A ello añadió que el Ayuntamiento quiere realizar una campaña de concienciación ciudadana sobre este problema. Botella reconoció que cuando se ve a una persona pidiendo con un niño «lo que te pide el corazón» es darle dinero. Pero, advirtió, de que hay que sensibilizar al ciudadano de que se debe hacer «lo contrario», porque, recordó, estas mujeres rumanas de etnia gitana tienen la posibilidad de dejar a sus hijos «atendidos en un espacio del Ayuntamiento».

Se trataría, siguió, de «algo que moviera la conciencia de la gente en el sentido de que la mejor manera de que no lleven a los niños a pedir es no dando dinero. A ver si podemos ponerla en marcha pronto. La haremos», ahondó. Matizó que aguardan el nombramiento en la Delegación de Servicios Sociales de la Junta para invitar a su titular a que participe en esta iniciativa (folletos informativos o carteles). Según el INE, en Córdoba había a principios de 2011 un total de 1.036 rumanos empadronados.

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