Balotelli: «Si alguien me tira un plátano,lo mato»

Ante el creciente temor de ataques racistas en la Eurocopa, Sol Campbell aviva la polémica: «Los neonazis podrían volver en un ataúd»

Diario Vasco, COLPISA , 31-05-2012

El polémico futbolista italiano Mario Balotelli , convocado con su selección para la Eurocopa, ha asegurado en una entrevista con la revista ‘France Football’ que abandonará el terreno de juego si recibe insultos racistas de los aficionados. El delantero del Manchester City, de 21 años, explicó que ahora reaccionará de manera diferente a cuando jugaba en el Inter de Milán, etapa en la que fue objeto de insultos durante un partido contra la Juventus en 2009 y él los ignoró. «Fingía no ver nada. Quería jugar. Era joven. Tenía que haberle dicho (al árbitro) que el racismo es inaceptable. No lo puedo soportar», comentó el futbolista italiano, de padres ghaneses.
«Si me volviera a suceder me iría del terreno de juego. Me marcharía a casa. Estamos en el año 2012. Esto no puede volver a ocurrir», añadió Balotelli . Sobre el incidente que vivió en un bar de Roma, en el que unos aficionados le lanzaron plátanos, Balotelli señaló que los habría «eliminado» si la policía no hubiera llegado tan rápido al lugar de los hechos. «Espero que no vuelva a ocurrir. Si alguien tira plátanos, yo iría a la cárcel, porque lo mataría», declaró el italiano.
Los temores sobre posibles ataques racistas durante la Eurocopa de Polonia y Ucrania han aumentado esta semana después de que la BBC emitiera un documental en el que se mostraba a aficionados de ambos países haciendo el saludo nazi e imitando a monos para molestar a los jugadores negros. El Gobierno británico ha advertido a los seguidores de color y de minorías étnicas sobre el riesgo de ataques racistas, lo que ha provocado que las familias de los futbolistas de la selección, Theo Walcott y Alex Oxlade-Chamberlain, anuncien que no asistirán a la competición.
Tanto Polonia como Ucrania han respondido a las acusaciones argumentando que el problema del racismo y de las bandas de extrema derecha es generalizado en Europa. Sin embargo, con el objetivo de anticiparse a cualquier problema durante el campeonato, la policía polaca detuvo el lunes en diferentes ciudades del país a 42 personas, entre ellas destacados miembros de bandas de ‘hooligans’, sospechosos de estar involucrados en narcotráfico y extorsión. Desde la caída del Telón de Acero hace dos décadas, la extrema derecha ha encontrado en los estadios de fútbol de Europa del Este un lugar donde dar rienda suelta a su violencia.
Ucrania y Polonia han reaccionado, cada una a su manera, la primera con contundencia y la segunda de un modo más diplomático, a las acusaciones de racismo lanzadas en la víspera por el excapitán inglés Sol Campbell en una entrevista a la BBC, a solo 10 días del inicio de la Eurocopa. La televisión pública británica emitió el lunes por la noche, dentro de su programa Panorama, una entrevista en la que Campbell acusó a Ucrania de albergar grupos neonazis violentos que han declarado la guerra a ciertas minorías.
Acusaciones «escandalosas»
«Quédense en casa. Miren la tele», declaró Campbell en referencia a los hinchas que tuviesen pensado viajar a Ucrania. «Sobre todo no tomen riesgos, ya que podrían volver en un ataúd», insistió el exinternacional. Kiev ha calificado de «escandalosas» esas acusaciones. «Acusar a Ucrania de ser fascista y racista y hacerlo de la manera como lo hacen los medios británicos, los futbolistas británicos y los políticos británicos, es simplemente escandaloso», declaró el portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores ucraniano, Oleg Volochin.
«No es la primera vez que países como Ucrania, Polonia, Rumanía y la República Checa son acusados por la Europa Occidental de no ser capaces de establecer normas de respeto para las minorías étnicas, sexuales u otras, pero en lo que se refiere al racismo, una parte de la Unión Europea está muy por delante de Ucrania», aseguró el portavoz. «Nosotros no tenemos violencia interétnica en nuestras calles, como ocurrió en París hace unos años o en Londres el pasado año», criticó.
Polonia, el otro país organizador de la Eurocopa, también reaccionó, pero de manera más suave. «Personalmente, quiero invitar a Sol Campbell a Polonia, con su familia y amigos. Estimado Sol, estás invitado. Ven a sentirte en Polonia como en tu casa, por nuestra Eurocopa 2012 común. Ven a vernos tal como somos realmente», escribió el martes en un comunicado el portavoz de la organización polaca del torneo, Mikolaj Piotrowski.
«El problema de las patologías en los estadios, como la xenofobia o el racismo, es un problema específico de todos los países de Europa y no solo de Polonia», reiteró Piotrowski. «Como en toda Europa, este problema concierne a una pequeña minoría de personas presentes en los estadios. Desgraciadamente, una minoría sonora y visible a través de los medios», insistió.
Durante mucho tiempo criticadas por su inacción frente al fenómeno de la violencia en el fútbol, las autoridades polacas decidieron reaccionar tras los violentos enfrentamientos entre aficionados del Lech y del Legia de Varsovia ocurridos tras la final de la Copa de Polonia en mayo de 2011.

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