La Fiscalía pide cárcel para unos padres por dejar solos a sus hijos

Las Provincias, A. S. MOLLÁ | ALICANTE., 27-05-2012

Dejar solos en casa a sus hijos de 2 y 3 años le puede costar muy caro a un matrimonio marroquí, que se enfrenta a sendas penas de 15 meses de cárcel por un delito de abandono temporal de menores. Además, la pareja estaba en situación irregular en España, por lo que, si resultan condenados, la Fiscalía pide que se les expulse del país y se les prohíba la entrada durante un periodo de cinco años.

Todo ocurrió el 13 de septiembre de 2011, en una vivienda situada en el pasaje Enrique Granados, en el barrio de Juan XXIII en Alicante. Al parecer, la pareja había dejado solos en casa a sus dos pequeños.

La alarma cundió en el barrio cuando varios vecinos vieron al más pequeño, de dos años, «sentado en el borde de las ventanas, con medio cuerpo en el exterior», según el escrito de acusación de la Fiscalía.

Ante el temor de que el niño pudiera caer al vacío desde el tercer piso, los vecinos fueron a buscar una manta para ponerla bajo el balcón con el fin de mitigar una posible caída. El escándalo que se armó en la calle llamó la atención de uno de los residentes, un hombre de origen magrebí, que finalmente subió al piso y «derribó con una patada la puerta de la vivienda». Una vez en el interior, el hombre rescató al niño.

Cuando la Policía localizó a los padres de los pequeños los detuvo por un delito de abandono de menores. La madre alegó que había ido al colegio a recoger al resto de sus hijos, mientras que el padre argumentó que había salido un momento a hacer unos recados.

El Ministerio Público, sin embargo, estima que los niños estuvieron solos, «sin ningún adulto que se hiciera cargo de su cuidado», durante al menos media hora. Por ello les acusa de un delito de abandono temporal de menores y pide para cada uno de ellos 15 meses de cárcel.

La Fiscalía, no obstante, solicita que se sustituya la pena de prisión por la expulsión del territorio nacional.

Es más, en su calificación provisional de los hechos, el Ministerio Público reclama que, en el caso de una sentencia condenatoria, «se proceda al cumplimiento inmediato de la pena privativa de libertad en un establecimiento penitenciario en tanto se ejecutan los trámites de expulsión».

Es decir, que si finalmente fueran condenados, estos padres tendrían que ingresar en prisión, aunque la pena fuera inferior a dos años, mientras se realizan los trámites para deportarlos a su país de origen.

Mientras tanto, los servicios sociales se hacen cargo del menor.

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