Las atenciones a menores aumentan de 47 a 75 en los últimos seis años
el servicio social de la comarca presentó la memoria de su programa infancia y familia La edad más problemática es la de 7 a 16 años, con intervenciones similares entre chicos y chicas
Diario de Noticias, , 22-05-2012tafalla. El pasado miércoles se presentaron, en el salón de plenos del Ayuntamiento de Tafalla, las conclusiones de la evolución del Programa de Infancia y Familia en el periodo comprendido entre 2006 y 2011, a partir de un estudio realizado por los Servicios Sociales de la Zona de Tafalla. Según los datos obtenidos, se establece que en seis años de trabajo, el programa ha duplicado en número las intervenciones pasando de 47 menores atendidos en 2006 a 75 en 2011, a pesar de contar con el mismo personal, encarnado en la figura de una trabajadora social y una educadora sociofamiliar.
Respecto al estado civil de los padres y madres, el estudio muestra que el 33% están divorciados o separados y que el 29% son familias monoparentales, por lo que se deduce que dichos estados civiles suponen en sí mismos un factor de riesgo. Además, se extrae que la mayor parte de las familias atendidas carecen de vivienda propia, el 57% vive en viviendas alquiladas, el 9% en pisos cedidos y solo el 29% de ellas dispone de vivienda en propiedad. En cuanto a edades se refiere, el mayor porcentaje de edad sobre el que se interviene es entre los 7 y los 16 años, con independencia de su sexo, ya que existe cierta equidad entre mujeres y hombres. En su mayor parte, además, los jóvenes que precisan ayuda acuden a los centros escolares CP Comarcal y Escolapios, ambos ubicados en Tafalla, localidad que más intervenciones requiere aunque en los últimos años ha habido un aumento significativo en las atenciones realizadas en los pueblos de la Valdorba.
inmigrantes y nacionales Entre 2006 y 2007 se incrementaron considerablemente las intervenciones en el colectivo de inmigrantes, aunque también en el grupo de los nacionales, que desde 2006 asciende de una forma progresiva. Así, en 2006 se atendió a 9 chavales inmigrantes, 18 de nacionalidad española y 20 niños y niñas pertenecientes a alguna minoría étnica, mientras que en 2011 se atendieron 14 chavales de alguna minoría étnica, 29 inmigrantes y 32 nacionales. Desde los Servicios Sociales se plantea que cualquier tipo de familia, sin necesidad de experimentar una problemática grave, puede acudir al servicio para demandar apoyo, asesoramiento o cualquier tipo de información. Según las trabajadoras sociales, “todavía existe una visión de los Servicios Sociales que intervienen cuando hay casos graves. El apoyo es para cualquier tipo de familia con dificultades. Es importante que se nos vea como un recurso de apoyo y ayuda”, insisten.
El estudio recoge que la mayor parte de casos en los que se interviene son moderados, “por lo que estamos hablando de casos que ya requieren un alto nivel de intervención generalmente y en los que las conductas que hay que modificar van a ser numerosas e importantes”, subraya Rebeca García, encargada de realizar esta memoria.
Las conclusiones a las que se ha llegado tras el estudio son reveladoras. Por un lado, se ha producido un incremento de los casos de intervención del 100% con el mismo equipo profesional. De los datos obtenidos, se deduce que un factor de riesgo lo presentan las familias formadas por un solo progenitor, generalmente mujeres, con poca infraestructura en redes sociales y con dificultades económicas. Un aspecto alarmante es que las intervenciones se han incrementado en la franja de mayor edad, en detrimento de la de menor edad por lo que se deduce que uno de los objetivos del programa más relevante, como es la detección precoz, no llega a cumplirse. Este hecho dificulta la capacitación tanto parental como la de las y los menores
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