La mayoría de los recién nacidos en Estados Unidos ya no son blancos

Hispanos, negros y asiáticos aportan el 50,4% de los nacimientos, según el censo

La Vanguardia, La Vanguardia FRANCESC PEIRÓN, 18-05-2012

Estados Unidos lleva en el vientre una de sus mayores transformaciones, de dimensiones impredecibles para su idiosincrasia, su economía y su política.
Por primera vez, este país fundado por europeos de piel de horchata, bajo la sombra de la segregación racista desde la época del puritanismo religioso y la esclavitud, y con el debate sobre la emigración a flor de piel, ha alcanzado “un punto de inflexión”. Esta es la expresión que utiliza William Frey, demógrafo del Brookings Institute, ante la constatación de que la cifra de nacimientos de niños blancos es inferior a la suma de los nuevos bebés de grupos minoritarios, que representan el 37% de la población.

Hacía ya tiempo que se especulaba con esta circunstancia. Sólo hay que ir a un hospital de Nueva York, a la sección de ginecología. Madres casi adolescentes que se expresan en español esperan el resultado de las prueba de embarazo, por lo general positivas.

Pero la confirmación oficial se produjo este miércoles, cuando la oficina del censo publicó sus estadísticas a partir de las informaciones recogidas en su última prospección. Los recién nacidos del grupo mayoritario –blancos no hispanos– suponen el 49,6% de los alumbramientos registrados. Los demás grupos –hispanos, negros, asiáticos y mezclas raciales– alcanzan el 50,4%.

Frey, en valoraciones a los medios, define este cambio como “una transformación desde la mayoría cultural blanca de los baby boomers (eclosión de nacimientos tras la Segunda Guerra Mundial) a un país globalizado multiétnico que está en construcción”. La pregunta que surge es cómo se articula el contrato social cuando las diferentes generaciones no se parecen las unas a las otras.

Los blancos ya no son mayoritarios en cuatros estados (California, Texas, Nuevo México y Hawái) y en el distrito de Columbia (el de la capital, Washington), mientras que en importantes áreas metropolitanas –Nueva York, Las Vegas o Memphis– han caído a la mitad. Esta circunstancia profundiza las diferencias entre las generaciones de más edad, en las que predominan los blancos, y los jóvenes, con una diversidad racial creciente.

En un padrón de 311,6 millones de personas, los datos señalan que el 1 de julio habrá 52 millones de hispanos, la minoría más numerosa. Les siguen los negros, con 40,8 millones de personas. Los blancos son el grupo de habitantes mayoritario, ya que suponen el 63,4% del total, responsables del 49,6% de los nacimientos. Sin embargo, están envejeciendo. Su media de edad es de 42 años, lo que significa que muchas mujeres quedan fuera de la edad fértil. Los hispanos se encuentran en el pico de la fertilidad, con una media de 27 años.

El gran desafío, dicen los expertos, pasa por el cambio en la educación. Si un 31% de blancos se gradúan, esta cifra se queda en el 18% para los afroamericanos y el 13% para los hispanos.

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