juicio por el asesinato de clara rangel
El asesino de Rangel posee los rasgos de un maltratador, según los expertos
Una psicóloga afirma que siente hostilidad hacia las mujeres, incluso hacia su madre ya fallecida
Diario Vasco, , 18-05-2012El presunto autor de la muerte de Clara Rangel, la mujer venezolana que en diciembre de 2008 fue asesinada de nueve cuchilladas en su casa de Errenteria, reúne en su personalidad todas las características de un hombre maltratador, según indicó ayer una psicóloga forense en el juicio que se sigue en la Audiencia de Gipuzkoa.
Dos médicos judiciales, por su parte, aseguraron que el procesado, Kenny Lexzur González, no padece enfermedad mental alguna, si bien estimaron que en el momento en que agredió a su compañera sentimental, y posteriormente a su hermano y al hijo mayor de la fallecida, sus facultades estaban levemente afectadas debido al consumo de alcohol y la cocaína. «Sabía lo que hacía, pero no tenía del todo controlado que quisiera hacer lo que finalmente hizo», manifestó la doctora Mari Carmen Baigorri.
La jornada permitió conocer el perfil psicológico del acusado. La perito forense Idoia Gutiérrez señaló que el inculpado no presenta ningún tipo de trastorno de personalidad, si bien precisó que muestra una «hostilidad hacia la mujer», entre otras a su madre ya fallecida, «porque le pegaba». La psicóloga recordó que el procesado culpa también de la muerte de un hermano suyo a una mujer y destacó en la personalidad de Kenny Lexzur un componente celotípico al tiempo que precisó que reúne prácticamente todas las características de un maltratador.
«Muy impulsivo»
La psicóloga manifestó que las diferentes pruebas a los que el acusado fue sometido permiten concluir que simuló una sintomatología clínica de ansiedad y depresión porque aparentaba estar «sufriendo más de lo que estaba sufriendo realmente». La experta indicó de igual manera que el acusado es un hombre muy impulsivo y que se muestra satisfecho de cómo es. Señaló que atribuye la responsabilidad de lo sucedido a su compañera así como al trastorno mental que sufrió.
La perito dijo que el acusado se muestra como una persona fría y sin emociones ni siquiera por la muerte de su pareja. Señaló también que el procesado sentía temor a ser abandonado.
Las médicos forenses, por su parte, explicaron que el acusado no presenta dependencia a los tóxicos, pero que abusa de ellos. Aseguraron que cuando cogió el cuchillo en la cocina era consciente de que portaba un arma, aunque luego pudo «no tener del todo controlado» lo que quería hacer como consecuencia del alcohol que había ingerido. Entienden igualmente que después de matar a Clara Rangel su grado de afectación emocional era tan intenso que perdió la conciencia de la realidad y no valoró realmente los hechos posteriores, es decir, las agresiones con el cuchillo al hijo mayor de la víctima y a su propio hermano, así como las lesiones que se causó a sí mismo, que las forenses han enmarcado en un contexto de suicidio. Las forenses creen que el acusado debe someterse a una terapia de desintoxicación de alcohol y cocaína, y también a otra para maltratadores.
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