Un millonario sufraga nuevos ataques a Obama

El Correo, JUAN PABLO NÓBREGA, 18-05-2012

Una agresiva campaña urdida en la trastienda del Partido Republicano que pinta a Barack Obama como un radical peligroso estrechamente vinculado al polémico reverendo Jeremiah Wright incendió ayer el debate de las presidenciales en EE UU.

Tan fuertes son algunos de los contenidos – el mandatario y el sacerdote estarían promoviendo la «teoría de la liberación negra» – que el aspirante conservador, Mitt Romney, optó por desmarcarse de la iniciativa horas después. Una prueba de la envergadura del ataque, que sería propagado en anuncios televisivos y a través de llamadas telefónicas, es su elevadísimo costo: 10 millones de dólares que saldrían directamente del bolsillo del multimillonario Joe Ricketts gracias a las recientemente creadas SuperPac, el artefacto avalado por el Tribunal Supremo que permite donaciones prácticamente ilimitadas a las campañas políticas.

El plan, diseñado por un grupo de estrategas y aún pendiente de aprobación por la cúpula del partido conservador, lanza mensajes apocalípticos, incentiva la idea de un presidente que busca poco menos que socavar los cimientos de la nación. «El mundo está a punto de ver a Jeremiah Wright y comprender su influencia en Obama por primera vez y de una manera muy preocupante», dice.

El plan de Ricketts

El mismo título del documento de 54 páginas es toda una declaración de intenciones que rescata el segundo nombre del presidente para subrayar su conexión musulmana: ‘La derrota de Barack Hussein Obama: El plan de Ricketts para terminar con su despilfarro’. El multimillonario es uno de los donantes más poderosos de las campañas republicanas, dueño de la compañía TD Ameritrade y el club de béisbol Chicago Cubs.

En 2008, el entonces rival de Obama para ocupar la presidencia de Estados Unidos, John McCain, rechazó usar el tema de Jeremy Wright para tratar de debilitar a su adversario. El ala dura del partido lo consideró un error que le costó muy caro. Alejado de la visión catastrofista del Tea Party y otros sectores de la ultraderecha, Romney ha sabido mantenerse fuera de la descalificación personal, centrando el grueso de su estrategia en torno a la agenda económica.

Los detalles de la propuesta para atacar a Obama revelados por ‘The New York Times’ no tienen desperdicio. El grupo de estrategas sugiere la contratación de un narrador negro, «un afroamericano conservador de gran talla intelectual» que pueda argumentar que el actual inquilino de la Casa Blanca ha engañado a la nación presentándose a sí mismo como un «Abraham Lincoln negro». Pese al desmarque de Romney, el texto ha sido redactado por antiguos asesores de McCain (un político alejado de los extremos del partido), convencidos con la idea de que no hay que combatir al líder demócrata solo con el debate convencional. El documento es muy preciso en su objetivo: «nuestro plan es hacer lo que John McCain no nos dejó hacer, mostrar la raíz de cómo Obama formó sus opiniones sobre EE UU y el mundo, y cómo la influencia de su equivocado mentor y sus años de formación entre intelectuales de izquierda ha puesto a nuestro país de rodillas».

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