TRIBUNALES. JUICIO POR EL CRIMEN DE CLARA RANGEL

«Si hubiera estado bien de facultades no la habría matado. Clara era mi vida»

Relató que la noche de autos consumió siete gramos de cocaína, quince cervezas, cuatro cubatas y una botella de vino. El acusado por el crimen atribuye su acción al alcohol y a las drogas

Diario Vasco, JAVIER PEÑALBA | SAN SEBASTIÁN., 16-05-2012

El presunto asesino de Clara Rangel justificó su acción homicida en el estado de enajenación que, según dijo, se encontraba como consecuencia de la ingesta abusiva de alcohol y de cocaína que realizó en las horas previas al crimen. «Si hubiera estado con mis facultades plenas, nunca lo habría hecho. Clara era mi vida, mi amor. Y tampoco hubiese atacado ni a mi hermano ni a Javier hijo de la víctima, a quien quiero como si fuese mi propio hijo», manifestó Kenny Lexzur González, compañero sentimental de la víctima, que desde el lunes está siendo juzgado en la Audiencia de Gipuzkoa, imputado de dos delitos de asesinato, uno de ellos en grado de tentativa y de otro de lesiones.
Las tres acusaciones personadas en el proceso Fiscalía, acusación particular en nombre del hijo de la víctima y la Delegación del Gobierno piden penas que suman 35 años de prisión. La defensa reclama la absolución.
El acusado manifestó ayer en la vista no recordar ningún detalle de cómo se perpetró el delito. «Me acuerdo que discutí con Clara, que fui a la cocina y que regresé a la habitación, donde forcejeamos. Yo llevaba el cuchillo en la mano y le pedí a Clara que se calmara. Pero a partir de este instante, no sé lo que sucedió. Lo siguiente que recuerdo es que me desperté en el hospital. Estaba atado a la cama. Fue allí donde me dijeron lo que había ocurrido», declaró el inculpado.
Los hechos que imputan a Kenny Lexzur González tuvieron lugar poco antes del mediodía del 29 de diciembre de 2008, en una vivienda de la calle Elías Salaberria de Errenteria. En el interior del piso se encontraban, además de Clara Rangel, de 35 años, y el agresor, un hermano de éste y tres hijos: uno de 16 años, otro de dos y el tercero de seis meses. El mayor de ellos es fruto de una relación anterior que la víctima había mantenido en su país natal con otro hombre, mientras que los dos niños fueron concebidos con Kenny Lexzur.
El acusado clavó a su mujer un cuchillo de veinte centímetros de hoja en el cuello, la espalda y en la axila. La víctima sufrió un total de nueve heridas que le causaron la muerte.

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