El presidente francés advierte que el populismo puede acabar con el euro
La Vanguardia, , 08-05-2012euroobligaciones y a la financiación de la deuda de los Estados por el Banco Central Europeo”, afirma, mientras lanza como advertencia que “si no se restablece la confianza entre los pueblos y Europa, habrá un ascenso de los populismos que acabará por obstaculizar el proyecto europeo y hacer explotar la zona euro”.
El ascenso de la extrema derecha en Francia en las elecciones presidenciales –con un 17,9% de los votos–, y la radicalización del discurso de la derecha en lo que concierne a Europa es una señal de alarma en este sentido. La Francia del no, la misma que derrumbó el proyecto de Constitución europea en el 2005, acecha de nuevo. François Hollande lo sabe. Y sabe que si cede ante la inflexibilidad de Berlín, si se contenta con cuatro buenas palabras, el clima social en el país puede envenenarse considerablemente. Y que su presidencia quedará definitivamente arruinada nada más empezar, como le sucedió –por otras razones– a su antecesor. Toda la cuestión es saber si los dirigentes alemanes han tomado realmente la medida de la situación y si no estarán –como hizo Nicolas Sarkozy, para su ruina– infravalorando peligrosamente a François Hollande.
A una semana vista de su toma de posesión, las quinielas sobre los miembros del futuro Gobierno francés ocupan todas las conversaciones en el mundo político-mediático. Hollande dijo ayer que no desvelará el nombre de su futuro primer ministro hasta el día 15, pero ello no impide que haya toda suerte de quinielas.
A la espera de la confirmación definitiva, una de las figuras del Partido Socialista que aparece con mayores posibilidades para ocupar Matignon es Jean-marc Ayrault, jefe de filas del grupo parlamentario socialista en la Asamblea Nacional, un hombre respetado en el partido y muy cercano al nuevo presidente francés. La principal desventaja de Ayrault –su falta de experiencia de gobierno– puede verse compensada por un atributo que puede revelarse esencial en estos momentos: profesor de alemán, es un declarado germanófilo. El director del equipo de campaña, Pierre Moscovici, aparece también como una opción seria.
Las quinielas conceden asimismo posibilidades a Martine Aubry, aunque sólo sea por tratarse de la primera secretaria del PS. Pero sus malas relaciones históricas –tanto políticas como personales– con Hollande lo hacen improbable. Entre los socialistas, los franceses parecerían preferir –según un sondeo– al barcelonés Manuel Valls, su portavoz de campaña. Sin embargo, su adscripción al ala más a la derecha del PS lo hace difícil.
www.lavanguardia.com
(Puede haber caducado)