Tres años sin fútbol por racista
Castigo ejemplar para un seguidor del Chelsea en una temporada en la que los casos de racismo se han disparado en la Premier. Luis Suárez y Terry, estrellas señaladas
ABC, , 04-05-2012Inglaterra vuelve a demostrar tolerancia cero con el racismo. En una temporada en la que han proliferado los incidentes de esta naturaleza tanto en el césped como en las gradas de la Premier, un aficionado londinense acaba de ser condenado por comentarios racistas hacia Didier Drogba y no podrá acceder en los próximos tres años a ningún campo de fútbol del Reino Unido ni del extranjero. Es el último caso, pero no el único de una lacra que también ha puesto en el ojo el huracán a estrellas como John Terry o el uruguayo Luis Suárez.
Sentado junto a los seguidores del Chelsea, Stephen Fitzwater, de 55 años, acudió el pasado 15 de abril a la semifinal de la FA Cup que su equipo disputó en Wembley contra el Tottenham, y realizó comentarios racistas hacia el marfileño Drogba. Nunca se pudo imaginar que los aficionados que le rodeaban en la grada ataviados con los mismos colores que él lucía en su camiseta y bufanda denunciarían esta conducta a la seguridad del estadio. Un mes después, ya sabe que tendrá que esperar tres años para volver a pisar un campo de fútbol.
El Chelsea, el equipo de sus desvelos, tampoco da cobijo al racismo y ha actuado con igual rapidez que la justicia inglesa. «El club y la inmensa mayoría de sus aficionados aborrecen cualquier tipo de discriminación, que no tiene sitio en la entidad. Tomaremos las acciones legales más fuertes que podamos contra este individuo, quién será sancionado de por vida por parte del Chelsea», explicó un portavoz del próximo finalista de la FA Cup y de la Liga de Campeones.
Ataques racistas en las redes sociales
No solo las gradas son un caldo de cultivo. Los ataques racistas en el fútbol de las Islas han encontrado en las nuevas tecnologías un peligroso altavoz que algunos jugadores ya han tenido que sufrir. Es el caso de Micah Richards, defensa del Manchester City que se vio obligado a cerrar su cuenta en la red social Twitter tras ser víctima de numerosos insultos. La Policía inglesa ha intensificado su vigilancia en este campo y su trabajo ha permitido detenciones como la de un seguidor que escribió mensajes racistas en la cuenta de Twitter del Newcastle mientras este club cerraba el fichaje de Papiss Demba Cissé, delantero senegalés.
Con Inglaterra en el escaparate mundial por los Juegos de Londres, los máximos responsables de su fútbol se han sumado a la cruzada contra el racismo. No hay nadie intocable, aunque sea el mismísimo capitán de la selección de los tres leones. Así, John Terry afrontará un juicio días antes de la Eurocopapor supuestos insultos a Anton Ferdinand, del Queen Park Rangers, en un duelo de la Premier. A la espera de que se resuelva el proceso, el defensa del Chelsea ha sido desposeído del brazalete de Inglaterra.
Junto al de Terry, el caso más llamativo a lo largo de la temporada ha sido el de Luis Suárez. El jugador del Liverpool fue suspendido ocho partidos y multado con 40.000 libras por llamar «negro» al defensa Patrice Evra del Manchester United en un partido de Liga. Después de cumplir su sanción y en la primera ocasión que volvía a coincidir con el franco-senegalés, el delantero le hizo un nuevo un feo al negarle el protocolario saludo sobre la hierba de Old Trafford. Tuvo que pedir perdón.
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