El Gallinero sigue sin soluciones

Un mes después del aviso de desalojo, los habitantes viven en la incertidumbre

ABC, noemí lópez trujillomadrid, 04-05-2012

Ya ha pasado un mes desde que la población gitana rumana del Gallinero recibiera el aviso de desalojo remitido por el Ayuntamiento de Madrid. También ha pasado un mes desde que todos los grupos políticos municipales visitaran el poblado chabolista. Pero nada ha cambiado desde entonces, y la incertidumbre de no saber qué pasar con sus casas duerme con ellos cada noche y se despierta con ellos cada mañana.

La concejal de Familia, Dolores Navarro, propuso en el pleno celebrado a finales de marzo realojar a la población en campamentos u ofrecerles una compensación económica a cambio de que desalojaran el Gallinero por voluntad propia. Sin embargo, los casi 400 rumanos que aquí conviven se niegan a aceptar estas soluciones.

Paco Pascual, voluntario de la parroquia Santo Domingo de la Calzada, explica que saben que en los campamentos no tienen libertad de entrada y salida, y que les pueden echar en cualquier momento. Además, redistribuir a las familias por Madrid implicara cambiar a los menores de colegio, y eso supone un gran cambio para ellos.

Hace dos años, había un 80% de absentismo escolar. Ahora hay tan solo un 20%, pero si les cambiamos de centro educativo y de casa, los niños abandonarán la rutina escolar y aumentar el absentismo, explica Pascual. Por ello, propone una solución intermedia: ni campamentos ni Gallinero, sino viviendas dignas para estas familias.

Para esto hay dinero, los gobiernos solo tienen que pedirlo a la Comunidad Econmica Europea (CEE), reclama Pascual, ya que la CEE fija un presupuesto anual de 2.000 millones de euros destinado a la integracinó de gitanos rumanos. En la Unión Europea también ha fijado la mirada la concejal Navarro al afirmar que el Consulado de Rumanía también deberá aportar algo para ayudar a estas personas en riesgo de exclusión social. No podemos perder la dimensión de que son ciudadanos europeos, manifestó Navarro.

Por su parte, el actual Gobierno de España estableció unos objetivos de cara a 2020 para la inclusión social de la población gitana en nuestro país que aspira, entre otras cosas, a incrementar la educación primaria en un 99%, reducir la tasa de analfabetismo absoluto hasta el 3% o la de paro hasta el 20%.

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