«¡Arriba España!» en el cementerio
Una treintena de ultraderechistas hace el saludo fascista a los «héroes del 2 de Mayo»
El Mundo, , 03-05-2012Unos 30 simpatizantes de la organización de ultraderecha Movimiento Social Republicano (MSR) se dieron cita ayer en el cementerio de La Florida, cerca de Príncipe Pío, para conmemorar con un «¡Arriba España!» y «¡Arriba Europa!» (y con una salva de saludos fascistas brazo en alto) el levantamiento del 2 de Mayo contra las tropas francesas, que evocaron como una insurrección del pueblo «contra los políticos y la monarquía», intentando trazar un paralelismo con la situación actual en el país.
Existía la duda antes del acto de si la concentración contaba o no con autorización de Delegación del Gobierno Europa Press informó de que el evento no había sido comunicado oficialmente, pero la institución sí tenía «conocimiento oficioso» de que iba a tener lugar.Lo cierto es que en el lugar, no muy accesible por demás, finalmente se presentaron no más de 30 personas que escucharon un corto discurso, hicieron tres veces el saludo fascista y se fueron por donde había venido sin más incidentes.
El orador, que formaba parte del Movimiento Social Republicano y lucía enormes patillas y parpusa como de chulapo (formalmente hace tiempo que la ultraderecha se dejó crecer el pelo), dibujó un levantamiento en el que se derramó «sangre de héroes anónimos, gente del pueblo, taberneros, pescaderos, tejedoras, panaderas», y aseguró que «los franceses llegaron con engaños, aprovechándose de la conocida y aún sufrida estupidez de los Borbones». Fue la primera andanada contra la monarquía.
Lo siguiente fue una disquisición sobre monarcas y épocas: «Los franceses no tardaron mucho en aprovechar la debilidad y cobardía borbónicas para arrebatarles la corona. Ciertamente no es algo que les costara mucho, ya que Carlos IV o Fernando VII nada tenían que ver con ilustres soberanos como Carlos I, quien jamás habría abandonado a su pueblo y habría muerto luchando por defender su tierra», siguió el discurso, apuntando evidentemente a las andanzas del Rey Juan Carlos en Botsuana.
Como habitualmente, el relato también apuntó contra los políticos al uso, al explicar que en el levantamiento «Madrid se levanta contra el ejército más fuerte de la época sin miedo a perder la vida con tal de defender su honra, y ni siquiera el ejército español tuvo el valor de imitar a sus ciudadanos, bajo órdenes de los gobernantes, por supuesto».
Después, más andanadas al Rey: «Hoy, a pesar de todo lo sufrido, volvemos a tener a un Borbón en el trono. El puesto de Carlos IV, llamado El Cazador, es ocupado por Juan Carlos I, con mismas aficiones. A Carlos IV le sucedió Fernando VII El Felón, y a Juan Carlos I le sucederá Felipe, con merecido sobrenombre idéntico. Pero no sólo él, sino toda su maldita estirpe es merecedora del apelativo felón, porque vuelven a colaborar con el invasor que ahoga y humilla a su pueblo». Queda claro pues que tildaron a los Borbones de felones, pero no tanto el «invasor».
Se mencionaron seguidamente «la explotación neoliberal, la privatización de recursos y servicios, los desahucios y embargos, la falta de libertad y la opresión», para denunciar que «esta pútrida monaquía contempla jocosa cómo disparan a quemarropa contra el pueblo que dicen representar».
Después de llamar «enano» a Sarkozy y de señalar al origen francés de los borbones como una de las causas de la situación, el discurso finalizaba asegurando que los gobernantes actuales «no merecen ser llamados españoles, porque no han tenido ni muy probablemente tendrán el valor de nuestros antepasados. Y ojalá me equivoque y sientan el calor hispánico de su sangre para volver a expulsar al invasor y que se ganen el título de españoles, porque nosotros dedicamos una vida de lucha y militancia y por eso nos reunimos aquí, para rendir tributo a los padres de nuestra patria y para que su espíritu nos ayude», finalizó la exaltación patriótica, antes de la alusión no podía faltar a la Europa blanca: «Camaradas, para conseguir que Europa despierte y expulse a toda esta escoria traidora, sólo podremos hacerlo bajo la bandera de la revolución Social, Nacional y Republicana». Dicho lo cual, brazos al alto en saludo fascista, y telón.
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