Juncal Durand: «La gente no es consciente de que muchos vitorianos pasan hambre»
El Correo, , 03-05-2012Sin que brote un solo sonido de su boca, Juncal Durand va a hacer mucho ruido esta tarde. Tanto ella como el resto de los integrantes de la recién creada plataforma Círculos de Silencio van a aprovechar esta insólita arma para denunciar desde las 20.00 horas en la plaza de la Virgen Blanca la precaria situación que padecen bastantes vitorianos: el hambre.
Una concentración servirá de carta de presentación de este colectivo «formado por unas doce asociaciones, tanto laicas como de movimientos sociales, vinculadas a las parroquias», y que busca alertar el primer jueves de cada mes sobre las condiciones de pobreza en las que vive una parte de la ciudad.
Su portavoz lo tiene claro. «Con todos los recortes sociales y con la crisis, en Vitoria hay gente muy empobrecida, que no llegan a fin de mes, que pasa hambre… La mayor parte de quienes padecen esa pobreza lo hacen desde el anonimato y la vergüenza, y sus casos muchas veces se conocen en grupos muy pequeños. Pero intentamos tenderles la mano y demostrar que las personas se están solidarizando con ellas. Por eso queremos tener una plataforma que sirva de altavoz para denunciar estas situaciones», explica Durand a EL CORREO.
Así, la falta de alimentos será el eje central de su concentración de hoy. «Hemos escogido este aspecto para denunciarlo el primero porque nos parece una necesidad acuciante, pero también tenemos presentes los desahucios, la gente que vive en la calle… Que haya personas que si no tienen un vale o algo de dinero para pagarse el comedor social no puedan acceder a la comida es muy duro. A eso se suma que no hay un comedor social gratuito que garantice que la gente necesitada de verdad pueda comer», reflexiona, consciente de la obligación de denunciar la situación.
«Parece que la gente no es consciente de que muchos vitorianos pasan hambre. Nosotros mismos nos sorprendimos cuando las entidades que trabajan con estas personas nos desvelaron esta realidad», confiesa Juncal Durand.
Por eso, estas asociaciones se han sumado al llamamiento de Berakah, el colectivo que trabaja con los más desfavorecidos en el Casco Viejo. Círculos de Silencio llega a Vitoria como un movimiento «plural e independiente. Tenemos integrantes vinculados a la iglesia, aunque aquí tiene cabida todo el mundo», destaca. «Nuestras concentraciones, que durarán media hora, se van a basar en el silencio durante los diez primeros minutos. Entonces se plantearán por megáfono una serie de preguntas para invitar a la reflexión. Y de nuevo se vuelve al silencio hasta que al final se lee un manifiesto sobre el tema escogido para denunciar», añade.
No sólo inmigrantes pobres
La plataforma empezó a gestarse en febrero «y de momento vamos a arrancar con esto. A partir de ahora hay que hablar, fijar nuestras bases y empezar con la visibilización. Y luego, según lo que detectemos y nuestras posibilidades, haremos otras acciones», avanza.
El grupo tiene claros sus objetivos. «No queremos concentrar nuestra acción sólo en el colectivo de inmigrantes pobres, sino abarcar a todo el mundo, porque para nosotros toda persona empobrecida es objeto de nuestra atención. Nos mueve la idea de que todos tenemos dignidad y es un acto de justicia que estas personas no pierdan la dignidad, que puedan comer, tener un techo, cubrir sus necesidades… Independientemente de su procedencia», resalta Durand.
Y por ello a la concentración de hoy esperan sumar otras muchas, bien bajo el mismo lema o cambiándolo «si se consigue algún avance o surge algún otro problema que sea necesario denunciar». Todo ello para remover conciencias y abrir los ojos ante esta realidad que se esconde bajo la pancarta ‘En esta ciudad hay gente que… PASA HAMBRE’.
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