Marcha pacifista de cristianos, musulmanes y judíos en París

El Mundo, RAQUEL VILLAÉCIJA PARÍS ESPECIAL PARA EL MUNDO, 30-04-2012

Ali, musulmán de Marruecos; Rafael, judío de Túnez; y Máximo, cristiano de Egipto, compartieron ayer plegaria en París: «Tenemos que estar unidos, defender la fraternidad y la amistad entre los pueblos. Antes que judíos o musulmanes, todos somos humanos».

El trío participó, junto con un centenar de musulmanes y judíos, en una manifestación contra la islamofobia. La marcha se convocó hace un mes, tras el tiroteo en una escuela judía de Toulouse y el asesinato de dos musulmanes a manos del extremista Mohamed Merah. «El islam no tiene que ver con el fanatismo. Merah era un criminal, nosotros somos ciudadanos franceses», decía Ali Hatime, de la asociación de musulmanes. «Sólo son una minoría los que, en nombre de un dios que dicen defender, ensucian la imagen de toda una religión», criticaba Rhapael Chemouni, presidente del conservatorio de Drancy, ciudad que albergó un campo de concentración de judíos durante la II Guerra Mundial.

Ayer la simbólica Plaza de la Bastilla de París era una torre de Babel con notas de La Marsellesa, una fiesta de apretones de manos, abrazos y vivas a Francia y a la República. Para los asistentes, los principios que cimientan su país «pertenecen a todos, aunque los políticos intenten apropiarse de ellos». Por eso, mientras los candidatos a la Presidencia trataban de arañar votos en sus mítines de campaña, estos ciudadanos les daban una lección. Aunque ninguno quería hablar de elecciones en esta reunión «apolítica». Ni siquiera del auge de la ultraderechista Marine le Pen, nada amiga de la inmigración y las mezclas culturales.

«Respetamos su postura, está en su derecho de defender aquello en lo que cree», defendía Hatime: «Estamos aquí para hablar de otra cosa». Y así lo expresaba el cartel que encabezaba la marcha pacifista: «Nuestra yihad es el amor».

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